LA DERECHONA Y LA CUESTION FEMINISTA.

 3-LUISA-CARNES          LA DERECHONA Y LA CUESTION FEMINISTA.

 

Vaya por delante, que “derechona” no es un término de mi autoría; se lo oí, por primera vez, diría que a Alfonso Guerra.

D. Javier, Martínez por parte de padre y Santamaría por su madre, caballero de derechas, ilustrado, del ámbito local, además de presidente de la Asociación Cultural Templers de Burjassot, redactor del blog homónimo, redactor del blog de contenido histórico: el Trodebac, conferenciante y más cosas que me las callo pues no pretende ser éste un artículo en loor suyo, ha escrito y no poco, ha compartido artículos y no pocos, destacando mujeres relevantes a lo largo de la historia. Vaya la lista que sigue, como un pequeño muestreo.

 

1-PILARA GARCIA COMECHE-PILARETAPilar García Comeche, “Pilareta”

https://templersdeburjassot.wordpress.com/2018/02/11/carta-abierta-a-la-opinion-publica-valenciana/?fbclid=IwAR2XHZdj6g7Yoihi-IqO-7W_p2x5rDcOqTx6CQ7yXpjnw77RWHWU-oUnggk

 

2-MUJER-DEL-27Imprescindibles. Las sin sombrero. Mujeres olvidadas de la Generación del 27 (26/8/2019):

http://www.rtve.es/alacarta/videos/imprescindibles/imprescindibles-sin-sombrero/3318136/?fbclid=IwAR1d8VatQlKEeS9jZ6USJ06E_yNMV0JyaxkfqZ1auTMGTkmkrRa9yy7lhYA

 

3-LUISA-CARNESColorear a Luisa Carnés

https://www.jotdown.es/2017/10/colorear-a-luisa-carnes/

 

 

 

 

 

La Caçoleta d’olors

https://templersdeburjassot.wordpress.com/2016/12/27/sabias-que-17/?fbclid=IwAR2kaZs3EglpfD2V0CgDP646mlgbu5NoavfooNQAp5lYJ7yjwaRS3g62KN8

 

Las descifradoras de códigos de Bletchley Park

https://metode.es/revistas-metode/secciones/historias-cientificos/desxifradores-codis-bletchley-park.html?fbclid=IwAR2vd2ybIZSZQ4NIc2_W4nsKKcCSgmtTk1dVVNPWDZZWmwCZvRBK9EFWydU

 

La Mujer de la Montaña

http://www.encadenados.org/rdc/sin-perdon/5179-la-mujer-de-la-montana-3?fbclid=IwAR12Eu51biYx4ZA92d-OyTXt9epquynz5EBkZ3nxgk_FgmRJM_8BHdR1SDA

 

El ángel de Varsovia, Irena Sendler (1910-2008)

https://www.mujeresenlahistoria.com/2014/09/el-angel-de-varsovia-irena-sendler-1910.html?fbclid=IwAR1kWA20XWYCqAS3PZEhQb3nnuPgqEJsr1IRBt1j0llMd2qo-uqDVazAcKQ

 

Mujeres y guerreras en la edad media, las grandes olvidadas

https://lashorasdelahistoria.blogspot.com/2016/08/mujeres-y-guerreras-en-la-edad-media.html?m=1&fbclid=IwAR0J2sbabhlvyFe4fH_1r3Go27MGuB8ZQxd7e_hcLRxzcSy-nxwpH6Efh28

 

Una española ilustrada: Doña María Isidra Quintina de Guzmán y de la Cerda.

https://gredos.usal.es/bitstream/handle/10366/24203/THV~N60~P96-105.pdf;jsessionid=0D17EAA691647D65853C3DCA524021FA?sequence=3&fbclid=IwAR1d8VatQlKEeS9jZ6USJ06E_yNMV0JyaxkfqZ1auTMGTkmkrRa9yy7lhYA

 

De brujas y sabias a científicas: la historia de las mujeres en la ciencia

https://ladobe.com.mx/2018/02/brujas-sabias-cientificas-la-historia-las-mujeres-la-ciencia/?fbclid=IwAR3N0DEY22tPkTklYaJN1p4b7erOxc9t8f2DJEV-BUYkA4xNoHu8vhNkJ4Q

 

Impresoras en Valencia s. XVIII, el Nobilísimo Arte de Imprimir

https://eltrodebac.wordpress.com/2015/12/21/impresoras-en-valencia-s-xviii-el-nobilisimo-arte-de-imprimir/?fbclid=IwAR3G0YsTgIcl25wOjL790lzdj5kVs5PFksQio_ZS4m3_cTwn5vYriLpvmEU

 

Dª Germana de Foix y el origen valenciano de la Viola de Gamba.

https://eltrodebac.wordpress.com/2015/06/21/101/?fbclid=IwAR3QzToNRamsHM3of4vTUwUZXtwTJccwPJ57Yg9oOg4u_HcXRNlc5WuBadw

 

UNA MUJER DE INFANTERIAAna María de Soto. Una mujer en la Infantería de Marina del XVIII

https://eltrodebac.wordpress.com/2016/04/19/ana-maria-de-soto-una-mujer-en-la-infanteria-de-marina-del-xviii/?fbclid=IwAR12Eu51biYx4ZA92d-OyTXt9epquynz5EBkZ3nxgk_FgmRJM_8BHdR1SDA

 

El motivo por el cual se ha hecho eco de estas mujeres y de muchas otras es por la relevancia de las mismas, por su aportación a la sociedad, por su brillantez, por rescatarlas del olvido o simplemente por reivindicarlas frente al desconocimiento de ¿intelectuales?, ¿historiadores? y del público general. Aunque no estrictamente por el hecho de ser mujeres, pues la brillantez, la genialidad, la relevancia va con el ser humano que las posea y nacer hombre o mujer, es un mero capricho de la naturaleza.

Dicho lo anterior, en puridad, según la definición que la RAE da al término feminista, maese Javier Martínez, sería un feminista, aunque no le acople la etiqueta, pues promociona a esas mujeres, por su valía, no por ser mujeres, aunque esa condición va inherente a ellas. Y ésta es una promoción clara, limpia, que las aúpa sin ir en contra de nadie. Ahí está la clave. Realzar, promover, distinguir a alguien per se, no a costa de ir contra otros.

Antes de ingresar en esta cofradía de usuarios de Facebook, hace ahora algo más de dos años, creía, muy sinceramente que ese concepto atávico de derechas e izquierdas, era tan sólo una cuestión residual del pasado, que se había pasado página y que la mayoría aspirábamos a ser humanos, algunos a ciudadanos y que los grandes temas, a saber: dignidad de las personas (hombres y mujeres), aborto, natalidad, religión, unidad de España, feminismo… eran temas transversales y, negada la mayor; ni derechas ni izquierdas, no pertenecían a ningún grupo, pues grupos no había.

Sin embargo, tras el periodo mencionado, instalado en este observatorio, observo, con estupor y dolor, que se han reimplantado los bloques y que la brecha crece.

Las llamadas izquierdas se han adueñado del feminismo e imponen su modelo excluyendo y vetando a las mujeres a las que vislumbran un atisbo de ideología conservadora. El feminismo militante y monocolor podría muy bien hacer suyas, como referentes a estas mujeres relevantes, muchas de ellas presuntamente de izquierdas, pues las pobres ya no van a protestar. Pero no; veamos qué ejemplos de feminismo ofrecen:

CONJUNTO-FEMEN

Tal vez, la diferencia en el tratamiento no se reduzca a la mera cuestión de izquierdas o derechas, sino más bien al adjetivo que utilicé al principio: ilustrado. Este carácter, lógicamente no es asequible por la población en general, pero sí que debiera ser el de educación y respeto.

Cuando alguna vez sí que destaca alguna figura, no lo hacen por sus méritos, sino por ser mujer, naturalmente de izquierdas, las otras no tienen cabida, creyendo que en ese reconocimiento están inventando la pólvora, pretendiendo asombrar al mundo destacando, como extraordinario, lo que en verdad es natural, que una mujer sea portadora de sublimes cualidades.

A rebufo de ello, se crean entelequias tales como discriminación positiva, paridad… ¿No les parece que eso es reconocer una inferioridad inexistente? ¡Como eres inferior, te doy ventaja en esta carrera! Hasta la sabiduría vende la universidad, cantaba Quevedo, ahora diplomaturas en Estudios de Género.

Las llamadas izquierdas, lo digo con tristeza, se hacen acreedoras de los epítetos que ellas lanzan: casposa, reaccionaria, fascista o facha y poco integradora, rectifico esto último; selectivamente integradoras y selectivamente excluyentes. La revancha deberían darla por terminada; es la única manera de avanzar. A los cuarenta años del antiguo régimen ya le han sucedido otros cuarenta del nuevo régimen, que ya huele a viejo.

El Morocho del Abasto.

Y NO ESTABA MUERTO.

 Y-NO-ESTABA-MUERTO-pint-oleo-web             Y NO ESTABA MUERTO.

 

—¡Hay que desenterrar a Franco!

—¿Por qué Pablo? —preguntó Pedro.

La escena, no se piensen que sucedía en la antigüedad bíblica, ni conversación de apóstoles, no: ocurrió prácticamente anteayer.

—Porque fue un dictador.

—¡Ah!

—Y mató a mucha gente —reanudó Pablo.

—¿Con sus propias manos, Pablo?

—No, hombre no; mandó matar. Además…

—Además ¿qué, Pablo?

—Es una vergüenza que esté enterrado al lado de aquellos a los extorsionó y humilló.

—Ah, entonces se trata de una fosa común; se decía que era un monumento para su mayor gloria personal y que sólo tenían cabida junto a él los de su bando. Entonces ¿cómo es que también están enterrados los otros?

—Los que morían construyéndolo.

—¿Murió gente?

—Seguro, pero ¿qué se yo? Hace tanto tiempo.

—Eso mismo pienso yo.

—Oye, Pedro, ¿no serás tú uno de ellos?

—¿De quienes Pablo?

—De esos, ya me entiendes.

—Pues no, no te entiendo, además dictadores que mataron mucha gente y están en sitio público, privilegiado… ahí está Napoleón. ¿Por qué nadie habla de exhumar a Napoleón y de llevarlo a su isla de Santa Elena?

—Hombre Pedro, aquello ocurrió hace mucho tiempo.

—Eso mismo me parece a mí.

—Ay Pedro, es que hay que explicártelo todo; Napoleón fue un gran general y estaba por la Liberté, la Fraternité y la Égalité. Y por la Grandeur de la France…

—El nuestro, el patrio, dicen que fue Generalísimo y pretendía que España fuera Una, Grande y Libre.

—Uy, Pedro, qué mal te veo. Haré como que no he oído nada. Tienes que acordar en Consejo de Ministros la Exhumación de los restos de Franco y entregárselos a su familia para que lo entierren en un lugar discreto. Tienes también que enviar a tu ministra estrella para que hable con el Papa y ponga en vereda a ese Prior rebelde del Valle de los Caídos.

Pedro vio en las palabras del iluminado Pablo, la senda a seguir. Mientras, se hablaba en la calle. Los Contertulios televisivos, esos hombres y mujeres sabios, que de todo entienden y de todo hablan, los politicastros, biempensantes partidarios del pensamiento único que los hay a montón; son pandemia, iban, a su pesar, resucitando al Viejo Dictador. Nunca había llegado a tan altas cotas de popularidad. Los jóvenes que no lo conocieron y escasamente habían oído hablar de él tenían ahora un nuevo personaje a clasificar entre el capitán América y algún protagonista de Juego de Tronos. La memoria histórica había triunfado: rescatar del Olvido a alguien que ya no contaba…

A las seis de la madrugada, para evitar a los curiosos, irrumpió una delegación en la quietud del Valle de los Caídos. Un destacamento de policías nacionales voluntarios-obligados, acompañados de una representación de Mossos de Esquadra voluntarios se habían adelantado, una hora antes, y un mando de cada cuerpo penetró en la celda del prior: Eminencia, venimos a llevárnoslo. Ante la sorpresa del durmiente, aclararon. No es a usted Eminencia, no le dé a usted ansia, no le dé a usted miedo. Venimos a por Él.

Mientras, desde una colina cercana, no convenía un exceso de protagonismo, Pablo y Pedro, armados de prismáticos de alta tecnología y alcance supervisaban los operativos.

Llegó el momento de personarse en el mausoleo del que se dejara denominar Generalísimo de los ejércitos y Caudillo de España, ahora ya elevado a la categoría de ser mitológico.

—Abran —ordenó el Jefe de la delegación.

Había recibido la orden de los oteadores vía Walkie Talkie. En la era del telefonillo portátil este método añadía un toque vintage a la gesta.

Abrieron. Veinte cabezas con sus veinte pares de ojos se asomaron. Tan sólo el Prior se mantuvo en un aparte, irónica su mirada. En el interior, una sencilla caja de madera sin pudrir ni acusar señales del paso de tiempo.

—Es por las condiciones y el microclima —anunció el Jefe de la delegación, sin duda el hombre más preparado de los presentes.

—Abran la Caja, Atronó.

Se decidió que tal honor cabía de forma paritaria dos Policías Nacionales voluntarios-obligados y a dos Mossos de Esquadra voluntarios.

Retiraron muy gentilmente los cerrojos que fueron cuatro y lo hicieron por riguroso turno. Así que ninguno se aprovechó, ni siquiera la suerte sonrió a ninguno más que al resto. Con gran ceremonia y dulzura retiraron la tapa de madera de boj de los bosques gallegos.

Ocho ojos se elevaron hacia el Jefe de la delegación, pidiendo consejo. Se trajo una escalera de mano, no era cuestión de que tan digno señor saltara como un simple Número de la P.N. Después descendieron el subjefe, el tercero de a bordo, el asistente del jefe, el del subjefe y el del tercero de a bordo, el mando de la Policía Nacional y el de los Mossos. Ninguno de tan doctos señores, amén de la señora concejala de Fiestas de El Escorial, que fue la única que quiso sumarse a la Fiesta, supieron dar respuesta al enigma. La caja estaba vacía. Ni huesos, ni polvo de huesos, ni fuegos fatuos. Nada.

Mientras, con ojos traviesos, como nunca los había tenido, ocultos, eso sí, tras cristales oscuros, el viejo general viajaba en autobús como un jubilado más. A las pruebas me remito.

Y-NO-ESTABA-MUERTO

 

El Morocho del Abasto.

Autor de la Fotografía: Emilio Roca.

Photo by (C)2012 @emival_fotos

 

NOS QUEDAMOS SIN CARLOS EN EL MUNDO (ENTRADA COMPLETA)

            NOS QUEDAMOS SIN CARLOS EN EL MUNDO.

AZNAVOUR

Aclaración previa para la correcta comprensión del escrito que sigue: Carlos, nombre propio, acaba por “s”. Pablo no. Así, si decimos: nos quedamos sin Pablos en el mundo, se entiende fácilmente, sin embargo, Carlos quedaría invariable en plural.

Cuando el niño Charles nació, Carlos ya era un cantor muy popular. Todavía no mundial, aunque ya se había prodigado en todos los cafetines y teatros de Buenos Aires, del interior del país, de los limítrofes de la América Latina y, saltando el charco, en Madrid y en Barcelona. Todavía no había viajado a Paris, donde el niño Charles, que aún no se llamaba así, vio la luz allá por el 1924.

Carlos murió joven en un fatídico accidente de aviación en Medellín, Colombia en 1935, siendo un ídolo, pero pronto ascendió a la categoría de mito y cada día, lo puedo asegurar, canta mejor. Nació en Toulouse, Francia, según la versión más creíble en 1890. Recientemente los uruguayos lo han nacionalizado, esgrimiendo una peregrina idea, según la cual nació en Tacuarembó, Uruguay.

Gardel-1-webCarlos llegó al tango en el momento preciso, cuando éste (el tango), necesitaba una voz y aquél (Carlos), se la dio. Nació así el tango canción, pues hasta entonces era tan sólo musical. Que no era poco. Pero no fue de repente, pues la voz precisaba de letras y éstas de letristas. Y en esto llegó Pascual Contursi. En verdad no llegó, ya estaba. Gardel lo encontró en el Uruguay. Había escrito una letra para el tango Lita de un tal Samuel Castriota. A Gardel le gustó, lo cantó algún tiempo después y más tarde lo grabó con el nombre de Mi noche triste. No diremos que fuera el primer tango canción, pero sí, tal vez, el primero que se grabó y sin duda, el primero en la discografía de Gardel.

Esto son datos que, con ligeras variantes, se pueden consultar en distintos foros. El lector interesado buscando un poco por aquí, un poco por allá, podrá confeccionarse una biografía del gran cantor. No es pretensión de este escrito privarle de ese entretenimiento.

Al tango se le atribuye tristeza, melancolía dolorosa, rencor, lamento de cornudos, pérdida, abandono, muerte… Pero también el amor, la cuestión social y el propio tango como tema de tango. Todo lo cantó con un sustrato, sin embargo, de optimismo. Una recóndita alegría que se abría paso entre el sempiterno lamento. La alegría era, … es su voz. No soy entendido, pero aquí adivino que cabe el concepto del color de la voz. Veo un color azul celeste en medio de las brumas del 1900. El tango, no puedo por menos de evocar, según un locutor de la radio de los ochenta, probablemente Manolo Ferreras que establecía el momento de nacimiento del tango canción: Cuando una bandada de desheredados de la fortuna echó mano de cantadas orgías de amor y de machismo sin frenos.

Tal vez, lo anterior sea exagerado, pero la voz sonaba y suena clara y limpia, cantaba lo más trágico con frescura. No era una interpretación dramática, es cierto, como otros que cargan las tintas porque así lo viven. “Siempre me ha parecido descubrir una escondida alegría en tu lamento” Así lo canta Antonio Bartrina, Malevaje en su tango, Tango Amigo. Parece dedicado a Gardel, aunque lo está al tango, que al fin y al cabo es la misma sustancia.

Dicen los que saben, que su voz tenía registros líricos, tenor primero, evolucionando después a barítono y que podría haber cantado cualquier cosa, como así lo hizo, pero siempre palos de la música popular; folklore, vals, son, zamba, cueca, estilo, milonga, serenata, chacarera; incluso jota, pasodoble y fado y por supuesto el tango. Cuidaba su voz pues la sabía especial; cuidaba su atuendo pues fue elegante; el elegante de la canción popular.

Cantaba fácil, o al menos así lo parecía, como muchos años después, fácil ganaba Induráin, o al menos así lo parecía. Pero esa facilidad es condición natural, sin duda, pero también trabajo, dedicación, práctica. Gardel gesticulaba, era expresivo, sonriente, amable con la gente que se le acercaba; así lo percibo. Cuando nadie viajaba, él lo la hacía; cuando nadie grababa, él lo hacía. Más de 2000 grabaciones entre Buenos Aires, las más; Barcelona, Paris y New York. Pero esto son datos, una vez más, que hablan, sin embargo, de actividad trepidante; no olvidemos que murió con 45 años.

En nuestros días, el mito no ha muerto; nuevos adeptos se suman, calculo; cantor para grandes minorías. Grandes minorías que no se acobardan por el constipado y reumatismo que presentan esas viejas grabaciones. Mala salud de hierro, diría Sabina, Joaquín.

Si intensa, prolífica. condensada y corta, según las percepciones actuales, fue la carrera de Carlos, la de Charles ha sido intensa, prolífica, dilatada y larga; muy larga. El gran éxito le llegó tarde, en términos relativos, claro, poco antes de los 40 años, pero ha mantenido el nivel y el interés del público hasta el último de sus días a los 94 años de edad. “Sur ma vie”, se cuenta fue su primer gran éxito y “Je me voyais déjà” parece ser el testimonio de esos años en que el éxito se soñaba, pero no llegaba. Aunque nunca reconoció escribir nada autobiográfico. Mantuvo con presunción, casi con desafío, esa entelequia de que cualquier parecido con la realidad, personal, es mera coincidencia.

Affiche-Aznavour-1-webGardel es la voz y Aznavour la canción. Esto, así expresado, tan contundente, no es una opinión; es un sentimiento. Gardel no sabía música, qué ironía: no sabía escribir música, pero la tenía interiorizada. Tamborileaba, tarareaba una melodía, cuando ésta le venía al espíritu y un amanuense musical la escribía. Así hay algunas partituras firmadas Gardel. Aznavour, tuvo una escolarización corta. Conforme fue creciendo, supo reconocer sus carencias y se fue formando, sobre todo con lecturas, pues comprendió que culturizarse era bueno para su trabajo: vedette de varietés. En español, se escribe así, pero no significa lo mismo que en francés.

2-CHARLES-AZNAVOUR-SILHOUETTE“Que c’est triste Venise”, Venecia sin ti, en español, fue la primera canción que éste mitómano escribidor recuerda. Y cuando muchísimos años después la escuchó en vivo y en directo supo, reconoció, que hay vidas que tienen una banda sonora.

Gardel, cada día canta mejor, Aznavour no será un mito, ni falta que le hace; los mitos mueren jóvenes: será “la grande vedette des variétés, le grand chansonnier”.

Y hay algo que los une, algo travieso quizás: aquél nació Charles y se hizo Carlos, el otro nació Shahnourh Varinag y se hizo Charles. Ambos nacieron en Francia, el primero en Toulouse, el otro en Paris. El primero se hizo argentino universal, el otro francés para el mundo. De ambos nos quedan sus canciones, muchas, muchísimas; sus películas, más del segundo que del primero.

Nos quedamos definitivamente sin Carlos en el mundo, pero luego escucho Volver o La Bohème y compruebo que es falsa alarma; me siguen acompañando. ¿No les pasa lo mismo?

Juansito Caminador y Manuel de Français.

NUDISTA EN LA PLAYA.

NUDISTA-EN-LA-PLAYA-webNUDISTA EN LA PLAYA. 

Así titulé el artículo en un principio, tras haber visto la foto en la pantallita de teléfono portátil y de leer el texto que la acompaña. A la hora de poner negro sobre blanco este contenido he de modificar el título al que sigue: Asimetría en la Playa.

El motivo de tan sesuda decisión, es que, interpreté que el hombre sentado, mostrando el canalillo de los glúteos, estaba en pelota picada, pero tras verlo en pantalla grande, se aprecia que lleva un calzón bajado, modelo Manuel Fraga en la playa de Palomares.

NUDISTA-EN-LA-PLAYA-webLa Foto la publica Neswia, que se autodefine como colectivo Feminista Norteafricano. Y le acompaña el siguiente truculento mensaje:

Nos quieren convencer que tenemos que admitir esto en nombre del relativismo cultural, del feminismo y de las libertades.

Tapar a las mujeres no es fe, es machismo y el machismo no se protege se denuncia.

Analicemos el texto por partes:

1             Nos quieren convencer que tenemos que admitir esto en nombre del relativismo cultural… Veamos, que lo admitamos o no, no tiene ninguna importancia, no añade nada al asunto y, además, el relativismo cultural existe y es así. Como cantaba aquel muchacho italiano de voz ronca: Lo siento mucho, la vida es así; no la he inventado yo.

 

Del feminismo y de las libertades… El planteamiento es un fraude; a nadie se le ocurre plantear que hay que admitirlo en nombre del feminismo y de las libertades.

2             Tapar a las mujeres… (Se tapa ella sola) no es fe (otro planteamiento truculento; nadie dice que lo sea.

3             Es machismo y el machismo no se protege, se denuncia. Denuncien el machismo si quieren, pero es demagogia decir que éste se defiende, pues lo común es atacarlo.

 

Mi conclusión sería que la fotografía, primero: es muy buena. Segundo, es provocadora. Tercero, invita a la reflexión. Por lo tanto, el texto no está a la altura de la fotografía y está mal traído. Muy mal traído. Y en clave de educadores, es mezquino plantear un problema y sin conceder opción a la reflexión, dar el resultado.

No vamos a comentar la fotografía, instantánea o posado, pues la asimetría entre la mucha vestimenta de la mujer y la extrema desnudez del hombre así lo puede sugerir, pero queremos tan solo subrayar algunos detalles para que el eventual lector tenga material para la reflexión. Fíjense en el cuadro familiar, pues así se podría interpretar: los progenitores y su prole; fíjense en las niñas y saquen sus conclusiones.

La fotografía es muy buena, provocadora e invita a la reflexión. Se podría decir tanto y tan variado. ¿No les parece?

VESTIDO-EN-LA-PLAYA-web

 

Joan Perfavor.

La Librería sobre el Jardín.

2-REGISTRO-ABIERTOLa Librería sobre el Jardín.

Una de las ventajas de escribir en dos blogs o cuadernos cibernéticos es que, habiendo escrito en uno por considerar la temática más acorde a lo que en él se trata, permite, sin embargo, en el otro, colgar el enlace al primero.

Así lo hemos hecho. Confiamos en que la experiencia sea de su agrado

El Morocho del Abasto

 

http://blog.msal-delinea.com/la-libreria-sobre-el-jardin/

 

EL SEXO DE LOS JUGUETES.

            EL SEXO DE LOS JUGUETES.

 

LOTE-ENCAPSULADO-WEB           El hombre rumiaba ideas sobre el sexo. Más específicamente sobre la palabra sexo. Que no es lo mismo. Razonaba que el vocablo se había extralimitado de su campo semántico. Por los ideólogos, charlatanes, meritorios, fundamentalistas y demás acólitos del Pensamiento Único de nuestros días. Era muy consciente de que esta enumeración, formulada según el castellano por él aprendido, que acuerda el plural, expresado en masculino para el colectivo de mujeres y hombres, aún sonando a mofa o ligeramente despectivo, nunca despertaría las iras que de hecho despertaría, caso de elegir el resbaladizo lenguaje, bautizado: inclusivo y se refiriera a tal nómina, siguiendo el ejemplo de Unidas Podemos con los femeninos, esto es: ideólogas, charlatanas, meritorias…

No era dado a tales excesos, pero consideraba a la mujer de sexo femenino y al hombre de sexo masculino, Vaya obviedad —se decía. Sí, pero la escoba —añadía para sus adentros— no tiene sexo y es de género femenino y el automóvil, que tampoco lo tiene, aunque a veces lo parezca, es de género masculino, independientemente de que la una o el otro sea utilizado por una mujer, o por un hombre.

Es obvio —continuó con su razonamiento—, pero de nuestros días, llamar a las cosas por su nombre, parece de lo más subversivo.

El hombre quería hacer un regalo. De eso nadie se asombre, pues es una pulsión que a veces asalta a los varones. Podría haber buscado en un bazar oriental, lo más socorrido, o en un gran almacén, pero decidió hacerlo en el lugar que consideraba propio al asunto, esto es; una tienda de juguetes, de toda la vida, de esas que tienen los días contados. De esas que, buscando con mimo, todavía es posible hallar. El juguete manual, el de palpar, acariciar o destrozar, ha caído en el olvido, en favor de sensaciones virtuales sobre pantalla plana. Salvo para los más pequeños, eso cree el hombre.

—Buenos días.

—Buenos días, señor; ¿en qué puedo ayudarle?

La dependienta, mujer agradable, de las que en otros tiempos se decía, de mediana edad, bien conservada, deja lo que está haciendo y le mira. No parece que haya nadie más en la tienda.

—Quiero hacer un regalo, de esos que hoy en día se tildaría de sexista.

—Ay, ay, ay, a ver.

—¿Tiene una escobita con su recogedorcito, de esas que en otros tiempos se regalaba a las niñas, con gran deleite de ellas, por cierto?

—Venga conmigo.

El hombre la sigue. Al llegar al final de la pared, cubierta de estantes, la dependienta tuerce a la izquierda; el hombre tras ella. La mujer, sin girarse, le comenta.

—Tiene usted razón; hoy en día todo es sexista, machista o políticamente incorrecto. Un pueblo que reniega de sus tradiciones… Bueno ya hemos llegado. Mire, tengo este carrito surtido con escobita, fregona pozalito… o bien esto otro.

Esto otro resulta ser un panel de cartón que soporta una escobita, palita, esponjita en forma de estrella cepillito y botellita de detergente líquido. Un lotecito. Todo ello, encapsulado en plástico.

Yo, la verdad, con esto tengo bastante —dice el hombre señalando la escoba y la pala.

—Lo siento, viene todo junto.

—Me quedo pues el lote pequeño, el encapsulado.

El hombre paga, el precio es cinco céntimos menos de cuatro euros. No se olviden de que es un juguete al estilo de los de antes, de los que se solía ofrecer a las niñas, pero fabricado en… Dios sabe dónde. Sale a la calle.

Camina con una sensación extraña. Es la idea perversa de cargar con un lote, cuando sólo interesa un producto del conjunto, por la frívola razón de que es barato. Camina tan ensimismado con estas cuitas que no logra esquivar a una señora que se le viene encima.

—Disculpe señora, no la había visto.

—Pero Manolín, ¿es que no me reconoces?

Sólo puede llamarle así alguien que le conozca de la infancia. Y de la infancia reconoce a Jeseus, una muchacha que pasó de niña a mujer al tiempo que se hizo militante.

Ante su silencio, ella repregunta:

—Pero, bueno hombre, ¿Qué haces por aquí?

—Si me moviera la curiosidad, te lo preguntaría yo a ti. En realidad, este es mi barrio de adopción, te lo aclaro; es la zona en que trabajo. Vengo de la juguetería esa de ahí, de comprar un juguete. Eso es todo.

—Ay, ¡enséñamelo!

—Bueno, si no es nada, una tontería.

El hombre extrae de una bolsa de plástico amarilla, por la que le han redondeado a 4 euros, su flamante lote.

Jeseus arruga el morrito y exclama:

—Pero Manolín, no me esperaba esto de ti, ¿tú sabes lo que estás haciendo? ¿Sabes el trauma que le vas a crear a la pobre niña? ¿Dónde dices que lo has comprado? Me van a oir. Y tú, eres un sexista, un machista yuxtaposicional.

¿Machista yuxtaposicional? —piensa el hombre— ¿Qué será eso? Además, trauma, ¿qué trauma? Conoce algunas chicas ya talluditas, que tal vez en su tierna infancia, recibieron ese peligroso juguete y están tan traumatizadas que dejan que sus madres, incluso sus padres, se sigan ocupando de la limpieza.

—Es para un niño —no sabe por qué lo dice, pero le sale así.

—Anda, que tierno, habérmelo dicho antes. Eres tan delicado… ¡Que sensible! ¿Tienes un poco de tiempo libre? Yo sí, anda vente a mi casa y te invito a un té bergamota. ¿Te apetece?

—¡Un té bergamota! A ver quién es el guapo que se resiste a tal proposición. Vamos, te acompaño.

El té resultó amargo, pues el azúcar es malísima para la salud. Así lo dijo Jeseus. Sin embargo, tras la infusión y su amargura, se le mostró ofrecida la miel de sus labios, pues aunque habrá quien lo dude, incluso las militantes, a veces, necesitan un cuerpo que acariciar. Incluso de varón.

Tras los goces, sus fatigas y suspiros, la mujer, sintiéndose obligada, según las leyes de la hospitalidad, toda candor, le propone.

—Queda todavía algo de té. Se habrá enfriado, pero fresquito también está muy bueno.

El hombre se siento violentado. ¿Qué necesidad hay de pasar otro trago amargo? Este atentado le hace reaccionar, sin medir las consecuencias.

—¿Sabes, querida? En verdad el regalo es para una mujer.

¿Cóoomo? Pero tú eres lo peor, ¡Márchate, vete de mi casa! Mira que venir con engaños para abusar de una pobre mujer. ¡Devuélveme el polvo que te he dado!

—Bueno, bueno, eso de que me has dado —responde el hombre, al tiempo que se viste—. En todo caso ha sido un polvo compartido, como las tareas del hogar. ¿No te parece?

De nuevo en la calle, el hombre transportaba su pesada carga, liviana en gramos; mucho menos de un kilo, pero incendiaria, casi subversiva, Dobló el cartón hacia el interior de la bolsa amarilla de 5 céntimos, para que nadie adivinara su contenido ¿Le doy una bolsa —había preguntado la dependienta antes de redondearle el precio? Vale —le había respondido. Así serán cuatro —resolvió la mujer. Entonces me la cobra —replicó el hombre. Por eso le he preguntado —sentenció.

El hombre llegó a su destino.

—Allô

Podría haber preguntado, ¿quién es?, pero ella era así al telefonillo del portero automático.

—L’inconnu —respondió el hombre; dónde las dan, las toman.

Aun así, la puerta del zaguán se abrió con un zumbido de abejorro gigante. El hombre subió en ascensor, no diremos hasta qué nivel, para no dar pistas.

La mujer abrió la puerta de la vivienda. El hombre entró, no sin frotar su calzado en el felpudo.

—Bonjour —saludó, siguiendo en clave francesa.

Y se produjo la “bise” que es como los franceses llaman el saludo con dos besos, o con tres, que también en esto son excesivos.

—Mira lo que te he traído —anunció depositando sobre la mesa, muy elegante por cierto, su pesado-liviano cargamento.

La mujer con la inherente, curiosidad femenina —pido perdón si con esta apreciación hiero sensibilidades —razonó el hombre, exclamó:

—Ay, ¿me has traído algo?

—Claro, tómalo, tuyo es, mío no.

—Anda ¿y esto? —reaccionó la mujer al contemplar el lote.

—Ábrelo, por favor y exponlo sobre la mesa.

Así se hizo y el hombre sacó su telefonillo portátil y fotografió el lote, bien dispuesto. Ésta es la imagen que tomó.

LOTE-SUELTO-WEB           —Bueno querido, no te voy decir que no es bonito, pero ¿qué quieres que haga con todo esto? Mi hija creció ya tanto que, ahora prefiere otro tipo de juegos…

El hombre sonríe. Toma la escobita, haciendo caso omiso del resto. Retira el mango de la misma, que la mujer había montado. Su longitud es de apenas unos treinta o treinta y cinco centímetros. Entonces, extrae un palito de madera, redondo, de 1 centímetro de diámetro, en el que nadie había reparado: ni la dependienta de la tienda; ni Jeseus, la militante; ni la mujer que habita un piso alto, cuyo nivel no diremos, para no dar pistas y lo instala a modo de mango, mucho más largo y funcional.

—Toma —le ofrece a la mujer—. Aquí tienes este ingenio, mitad comercial, mitad casero, para poder barrer el exiguo hueco entre la nevera y la pared. ¿Qué te parece?

—Genial —reacciona la mujer—. Muchas gracias. Pero ahora, el resto del lote te lo llevarás; ¿no es as´?

—Permíteme que te lo deje en custodia. No sabes el peligro que conlleva transitar con él por la calle.

 

El Morocho del Abasto.

NOS QUEDAMOS SIN CARLOS EN EL MUNDO.

            NOS QUEDAMOS SIN CARLOS EN EL MUNDO.

 LOS CARLOS

Haciéndome eco, pero dándole la vuelta a mi amigo El Impenitente , pongo una entrada con título, pero sin contenido, aunque lo tendrá. ¿Cuándo? ¡Cuando lo escriba!

Buenas noches.
A modo de pista, añadiré que, está en la línea de la canción de Alberto Cortez.

Buenas noches de nuevo

El Morocho del Abasto.

LAS BELLAS Y EL TOUR DE FRANCIA. SEGUNDO SIN EL MAGO.

  Alberto-Contador-Besado--WEB          LAS BELLAS Y EL TOUR DE FRANCIA. SEGUNDO SIN EL MAGO.

El buenismo, lo políticamente correcto, perversión que requiere que previamente se inventen unas normas biempensantes; una supuesta modernidad, rancia desde su formulación… Todo ese cúmulo de despropósitos que se ha ido calando en la sociedad, a base de repetición, ha conseguido, aparte de cierta podredumbre moral revestida de ética, de igualdad, de promoción, de dignificar la figura de la mujer, dejar sin empleo a, no me atrevo a cuantificar el número, pero sí a muchas, muchísmimas mujeres por el delito imperdonable de ser bellas.ESCRIBIENDO

El caso más llamativo fue el de la Fórmula 1, deduzco que también los Salones del Automóvil, aunque esto último no puedo asegurarlo, pero sí sospecharlo y, más íntimamente ligado con el asunto que nos ocupa, la Vuelta a España.

Ya van dos ediciones, deduzco que este año, cuando llegue la fecha será la tercera, en que estas, o mejor dicho aquellas muchachas que subían al cajón acompañando a los vencedores y a los acreedores de los distintos maillots de premio, daban un casto beso, uno por mejilla, a los caballeros andantes que, tras muchas horas de batallar sobre sus monturas metálicas, recibían este simpático galardón.

Pero claro, las mentes preclaras y biempensantes elucubraron, sin contar con ellas, que esa muestra de elegancia era vejatoria para la mujer.

Ahora, la entrega de premios se resuelve de forma eficaz y aséptica, ora por una muchacha, ora por un muchacho, con una vestimenta, más o menos, deportiva. Se pierde en espectáculo y en glamour. La entrega de premios se queda en un mero trámite administrativo.

PIERNAS-WEB       Pero ha comenzado el Tour 2019. ¡Viva el Tour! Los caballeros andantes y rodantes llevan recorriendo una semana la geografía gala, aunque comenzaran en Bélgica, en su capital, en la Grande Place, que no es mal sitio para comenzar, donde se comprobó que Eddy Merckx, sigue siendo un dios, algo gordete y entrado en años, pero ¿qué puede esperarse de un dios, cincuenta años después de haber conquistado su primer Tour de los 5 que tiene en su haber?

Al final de la primera etapa que pude ver, observé con regocijo, ya casi no me acordaba, el protocolo del Podio dirigido y acompañado por las bellas. ¡La France no renuncia a su Grandeur, ni a su Glamour!

Pastora Imperio, mítica bailaora flamenca, según Rafael de León, autor de la coplilla homónima, ponía en voz de la tonadillera o cantaora que se atreviera, lo que sigue:

A las puertas de la Gloria,
llegó Pastora a llamar
y San Pedro emocionado
las abrió de par en par.

            ¿Y usted qué vende? ¿Qué Quiere?
¿Qué sabe hacer?
Pues verá: Sé llevar una mantilla
y una bata almidoná
y moviendo los pinreles,
nunca he perdido el compás.

Bien, y ¿qué saben hacer las bellas?, alguno se preguntará por comparación.

Saben llevar la alegría y las elegancias que les toca vestir, Y moviendo los tacones, nunca dan un traspiés. Para quien piense que estas son causas frívolas, añadiré: Son mujeres muy preparadas y aunque tengan un jefe o jefa de protocolo, son ellas las que lo manejan, ordenan y hacen posible que el Podio sea un acto elegante y bien organizado.

Tras la etapa, el espectáculo está asegurado, pero en la carrera, aun habiendo los mejores corredores del momento, se echa en falta al Mago. Sin Contador, la carrera es más aburrida.PODIUM-2-WEB

Manuel de  Français