LOS AÑOS CONTADOR (II / II)

             2. Alberto Contador

 CONTADOR-1-WEB           Nada es eterno, ni hay mal que cien años dure, dice el proverbio. Así en 2007, un jovencito de 24 años, de nombre Alberto, Velasco, por parte de madre y Contador por vía paterna, que ya había comenzado a hacer algo de ruido se destapó en aquel Tour. Se subía el Col de Peyrosourde. Michael Rasmussen marchaba de amarillo. Contador le arrancó hasta en cuatro ocasiones con ataques duros, de esos que hacen daño, pero el danés, con esfuerzo, consiguió llegar hasta él. Terminada la etapa, el equipo del danés lo retiró de la competición. No se dieron explicaciones. Alberto Contador se vistió la prenda dorada y la defendió hasta Paris, tras una agónica contrarreloj en pugna con Cadel Evans que le disputaba la victoria. Se saldó a favor de Contador con la diferencia más pequeña jamás vista en un Tour de Francia; en el podio de Paris, 23 segundos separaron al primero del segundo. Contador había ganado su primer Tour. Era también su primera vuelta grande. Había vuelto la ilusión.

            El año anterior, 2006,  Floyd Landis, corredor norteamericano ganó el Tour. Oscar Pereiro, corredor gallego quedó segundo. El ganador dio positivo en un análisis y tras una larga batalla legal, el tribunal de arbitraje de los asuntos de dopaje de OSCAR-PEREIRO-TOUR-DE-FRANCE-2006Estados Unidos de América lo declaró culpable. La organización del Tour desposeyó a Landis del título de ese año y en una ceremonia, algo deslucida, en Madrid se le concedió el triunfo a Oscar Pereiro. Éste aceptó, sin gran entusiasmo, declarando que las carreras se ganan en la carretera; no en los despachos.

            Es costumbre considerar al vencedor de un Tour, como gran favorito para el siguiente y así consideraban todos a Contador. Además iba a estrenarse con un nuevo equipo, el Astana por el que acababa de fichar. Pero este equipo quedó inhabilitado para ese Tour por un positivo de Alexandre Vinoukourov. Así que se le impidió participar en ese Tour por un mal cometido cuando él aún no formaba parte de esa CARLOS-SASTRE-CHAMPAGNE-WEBescuadra. Esta fue la primera gran zancadilla de las que ha sufrido a lo largo de su carrera deportiva. Ese año, con grandes ausencias en el Tour, ganó Carlos Sastre, otro de los nuestros, un corredor tenaz con motor diesel, como se decía entonces. Fue el sexto español en ganar un Tour de Francia.

            Privado de correr el Tour, programa su temporada para la Vuelta a España como plato fuerte. Pero vísperas de comenzar el Giro de Italia, estando de vacaciones con su novia, le llaman urgiéndole a que fuera de la partida de esa edición. El equipo había contraído el compromiso de presentarlo. Acude, falto de preparación y para sonrojo de los italianos, gana la Corsa Rosa. En Septiembre acude a la Ronda española, según estaba programado y la gana también. Ya tiene las tres grandes en su haber. El público español despierta de su letargo. La leyenda se está forjando. Ven en él a un ciclista con el temperamento a lo Perico, al que se echaba mucho de menos y casi con las condiciones de Induráin. Tan sólo en la contrarreloj era inferior a este.

            En 2009 vuelve al Tour, ya le dejan correr. Fue el año en el que el tramposo Armstrong decide volver al ciclismo activo tras casi tres años retirado. La idea le vino, dijo en un alarde de desprecio, viendo ganar a Sastre la edición 2008, él estaba más que sobrado para adjudicarse un octavo Tour; ya había ganado 7 de forma fraudulenta. Esos 7 han quedado para la historia como desiertos. Como el director del momento del equipo Astana era Johan Bruynel, ex ciclista del equipo Once y ex director de Armstrong, título honorífico más que real pues quien mandaba era el americano, no tuvo dificultad en enrolarse en el mismo equipo que Contador. Sobre el papel, Contador partía como líder del equipo, pero Armstrong no lo respetó. Después de algunas deslealtades de éste, subiendo el col de Verbier, Contador se sintió legitimado para lanzar un ataque demoledor a un grupito en el que se encontraban él, Andy Schleck y el propio Armstrong. Nadie pudo seguirle, tan sólo el luxemburgués lo intentó tímidamente. Contador se vistió de amarillo y ya no lo soltó. En el podio final de Paris le acompañaron Schleck y Armstrong. El americano parecía como si asistiera a un funeral.

            Llegó el Tour de 2010 en el que el americano decidió continuar un año más creando una nueva formación: el Radioshack, llevándose a la mayoría de corredores del antiguo Astana. Por su parte, Alberto Contador se quedó con un renovado Astana. Con ellos fue al Tour. Terminó ganándolo, con una ventaja muy apretada con Andy Schleck. Fue el año del fairplay, en el que la afición francesa no le perdonó que éste sacara ventaja cuando el luxemburgués tuvo una avería mecánica sin importancia. En un acto de cara a la galería, se vio impelido a cederla la victoria a Andy Schleck en el temible col de Tourmalet.

            Ya no ganó ningún Tour más aunque tuviera una memorable actuación en el de 2011, cuando ya lejos de opciones para la general, perpetró un ataque demoledor en el Alpe d’Huez, desde lejos, a pie de puerto. La intervención de Samuel Sánchez llevando a rueda a Pierre Roland, quien fresco les lanzó un ataque a poco de meta, impidió la victoria de los dos españoles.

            Ese año, sin embargo había ganado el Giro y aún lo volvió a ganar en 2015, año en el que quiso hacer doblete: Giro y Tour, pero no le salio.

            En cuanto a Vueltas, también ganó la de 2012con una actuación de genio en la Etapa de Fuente Dé y la de 2014.

            Hasta aquí un resumen de las victorias más importantes en su carrera. Nos hemos centrado en la llamadas Tres Grandes, esto es: Tour, Vuelta y Giro. En total han sido 9 Grandes Vueltas. Ha ganado muchas otras competiciones entre las que destacamos: Vuelta Castilla y León, Vuelta al País Vasco (4), Vuelta al Algarve, Paris-Niza, Campeonato de España de Contrarreloj y otras.

            Las victorias en  las Grandes, han quedado espaciadas en el tiempo; no ha habido la concentración con que nos deleitó Induráin, por lo que no podemos hablar de Era, como en el caso del campeón navarro, pero sí de Años, los Años Contador. Toda esta trayectoria, que expuestas así es brillante, puede sonar a fácil o rodada, mas ha habido no pocas incidencias que han sembrado de dificultades tan brillante carrera deportiva. Incluso elementos modificadores que han venido a alterar oficialmente estas victorias con tanto mérito conseguidas.

            3. Los Años Contador.

 CONTADOR-3TOURS-WEB           Los Años Contador tienen mayor contenido que las victorias, siendo éstas jalones importantes de una gran trayectoria profesional. Han sido, por añadidura, una manera de entender el ciclismo, una lucha constante contra la adversidad y no menos importante: correr siempre para el espectáculo. Esta última aseveración puede parecer fútil, pero al fin y al cabo, aparte de los resultados, el ciclismo se nutre de los sponsors y estos llegan cuando hay espectáculo. Una Vuelta Grande televisada redunda en la marca del país anfitrión y es un escaparate mundial para todas las marcas que en ella se exhiben.

            Alberto Contador, un joven nacido en Pinto (Madrid) debutó en el ciclismo profesional en 2002. En 2004, mientras participaba en la Vuelta a Asturias, sufrió convulsiones en una etapa. Se cayó al suelo. Se le diagnosticó uncavernoma cerebral congénito. Fue operado y a pesar de la gravedad de su enfermedad, pudo superarla, regresando a la competición en 2005. A partir de ahí, ya antes, durante la convalecencia comienza una lucha contra la adversidad. En su entorno se comentaba que le sirvió de ejemplo Lance Armstrong quien habiendo superado un cáncer comenzó a ganar Tours. Este recorrido lo dejó escrito en un libro, Mi Vuelta a la Vida, que fue, dicen, el ce cabecera, por algún tiempo, del joven ciclista madrileño.

CONTADORGIROS-WEB            La segunda adversidad grande, como ya se ha relatado antes, le sobrevino cuando en 2008 fichó por el Astana, equipo sospechoso de dopaje en la edición anterior.No le dejaron correr. Ahí, sin embargo, tuvo dos grandes premios de consolación: Giro y Vuelta en el mismo año.

            La tercera fue cuando en un análisis se le detectó un pico-gramo de clembuterol y le organizaron un proceso truculento que se saldó con una sanción arbitraria en la que le condenaron a dos años de inhabilitación con carácter retroactivo, con lo que por la vía administrativa le quitaron lo que había ganado en la carretera, siendo lo más destacado: el Tour de 2010 y el Giro de 2011.

 CONTADOR-3VUELTAS-WEB           En el capítulo anterior expusimos las principales victorias de Contador; en los tres párrafos que preceden a éste, los principales reveses en su trayectoria. Queremos, sin embargo concluir este ensayo en positivo, destacando lo que podríamos definir El Espíritu Contador. En no pocas ocasiones le hemos adjudicado el título de El Mago, por hacer posible lo que nadie veía. No siempre remataba con triunfo esas temeridades, pero se levantaba una y otra vez. Nunca daba nada por perdido. Cuando ya las fuerzas no eran tantas como en su etapa dorada, sus ataques ya no tan demoledores como antaño, inventaba, rumiaba ideas, que no siempre se aplicaban siguiendo el axioma de lo que en ciclismo se llama “De Libro”, sino, muy a menudo, con benditas intuiciones. Se decía que corría según sensaciones, incluso en los últimos años en que concretaba menos, algunos creyéndole acabado, decían que “a lo loco”. Sin descartar un cierto toque de locura, necesario para emprender aventuras que la razón conformista no contempla, cuando emprendía una “temeridad” era porque la veía probable; creía en lo que estaba Haciendo y tenía confianza. En esta Vuelta a España de 2017, deliciosa, recién terminada, consiguió cerrar el círculo. Los hasta once ataques, que algunos le han contado en diferentes etapas, concluyeron en el Alto del Angliru. Ahí , con ese broche de impresión terminó también su carrera profesional. Al día siguiente, domingo, fue cuestión de dejarse caer hasta Madrid para recibir el homenaje por toda una carrera profesional. Esta Vuelta que podríamos llamar de Contador, la ganó Chris Froome. Su mayor logro, opinión peregrina de este escribidor, fue lo que no conseguimos muchos de los aficionados: olvidarse de los que le habían desposeído de esas victorias, pues el sabía que las había ganado; él las reivindicaba y la gente lo había visto. ¿Qué importaba lo que decidieran en los despachos? Él las había ganado en la carretera y todos lo habíamos visto.

            El Grueso del Pelotón

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