NaNoWriMo

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Llevo dos años escribiendo una novela. Es mucho, dirán algunos, no es nada diría, tal vez, Flaubert si viviera; tardó cinco años en escribir Madame Bovary. Claro que él se dedicaba sólo a eso. Bueno a eso y a… Cuando interrumpía su escritura novelesca, como descanso y reposo, se dedicaba a escribir un dilatado epistolario; con Georges Sand, entre otras.

Vargas Llosa, en una entrevista que le oí no hace demasiados años, exponía que él, aun habiendo tenido un buen número de hijos, no se había ocupado más que de leer y de escribir; del resto lo había hecho su mujer a quien le estaba y estaría eternamente agradecido. Poco después la dejó por la irresistible Isabel.

Debe de ser muy cundidor, razono, desde el punto de vista literario, poder consagrar lo más claro del día a escribir. Un servidor tiene que disputarle el tiempo a la escritura con ganarse la vida, o intentar hacerlo, con las cuitas de lo doméstico, con los hijos, con la madre ya mayor, con el bricolaje ¿qué se yo? Como muchos otros, en eso no me hago el mártir, ni maldigo mi suerte.

Estas reflexiones que sin serlo sé que pueden sonar a lamento, vienen a colación por lo que el título indica. Se lo explicaré, no trato de hacer pedagogía, de hecho, fue mi hija quien me puso al corriente del asunto: NaNoWriMo: National Novel Writing Month. Dicho en román paladino: un mes para escribir una novela. Noviembre. Que no me parece mal mes, incluso el mejor.

Es la noche del 28 de noviembre y no la he empezado. Me quedan dos días más esta noche. No da tiempo. Reto tan sólo posible para Corín Tellado, Georges Simenon o quizás Jordi Sierra i Fabra.

Ya me reservo para mañana, el viernes negro al que no acudiré tampoco, pero reivindico el término frente al Black Friday, como dice el maestro Reverte: Si hay que hacer el gilipollas, hagámoslo en español.

Mientras tanto, tras el viernes negro, trataré de terminarla durante el tibio diciembre valenciano, aunque, claro, llegan los puentes, las celebraciones, las comilonas. Quizás seguiré tras las uvas, en el año nuevo que ya viene raudo. Y éste será el tercero. Y aún tengo otra, que empecé un años antes. Pero ésta, lo habéis adivinado, es otra historia.

 

El Morocho del Abasto.

2 pensamientos en “NaNoWriMo

    • D. Francisco García Cortés. Para mí, no las ha tenido, durante muchos años, pero de tiempos a esta parte, a veces, la frontera del sueño, me hace parar.
      Un saludo, querido colega metido a mercader.

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