I MARATÓN DE MICRORRELATOS VALENCIA ESCRIBE

            I MARATÓN DE MICRORRELATOS VALENCIA ESCRIBE

 

         007-PARA-WEB   La cita era en Massalfassar, en el centro cívico junto al polideportivo. El sábado 20 de febrero. Año en curso: 2016. Había que madrugar, maldición del hombre que tiende a la laxitud, como el que les escribe. Era preceptivo personarse, para validar la prescripción, entre las 9.15 y las 9.45h. La mañana era fresca. Diseminado por la Avenida del Novelista Vicente Blasco Ibáñez, en la que se ubica el edificio, se apreciaba un discreto tránsito de peatones, algo inusual para un sábado a semejante hora. Eran otros participantes. Un grupito me precedió. Subían una suave rampa que resolvía el acceso a un edificio de ladrillo cara-vista cuyo gran hall y escalera confinados en un cuerpo vidriado, dividían el edificio en dos mitades casi simétricas. Con paso cansino me adentré. Entre veinte y treinta personas ocupaban el espacio, algunos de ellos, los menos, formaban cola ante una mesa. Me sumo a la misma. “Poca gente”, pienso de inmediato. El reloj del teléfono portátil marcaba las 9,15h. “Aún hay tiempo” intenté consolarme. Me identifican en la lista, me asignan un número: el 007 y pago. Dos euros. El concurso tenía esa pequeña perversión. Los premios se nutrían de las aportaciones de los concursantes. Cada ronda, los supervivientes habían de validar con dos euros su derecho a participar.

FOTO-DE-FAMILIA-PARA-WEB     Vamos entrando en el salón .Butacas. Sin brazo ni lugar alguno donde apoyar las hojas que nos suministran; varias en blanco para los borradores y una planilla numerada del 1 al 120 para la entrega del microrrelato. En las bases recomendaban traer carpeta o una plancha rígida para apoyar. Intento suplir mi despiste con una revista atrasada que me facilitan en la cafetería.

     Vamos ocupando asientos, cada uno dónde quiere. No se ocupa ni la mitad del aforo, que estimo en unas doscientas personas. Así que incluidos acompañantes… El maestro de ceremonias, tras ser presentado y presentar él mismo al jurado: tres mujeres y tres hombres, nos saca de dudas. Somos 46 aspirantes.

     Nos proponen componer un microrrelato entre 50 y 120 palabras que comenzará obligatoriamente con una frase, la misma para todos. El tiempo es de 20 minutos. La frase es: “Estaba perdidamente enamorado de ella”. Parece una frase muy abierta que puede dar mucho juego. Dan la salida y nos lanzamos. Los bolígrafos surcan las hojas empuñados mor manos serviles al mandato del ingenio. Antes, nos han indicado que de los presentes, 36 pasaremos a la segunda ronda. Con un seco “fin”, anuncian el final de la prueba. Nos invitan a abandonar la sala y dejar al jurado deliberando. Entre ellos hay escritores del ámbito local, deduzco, y la concejala de Educación y Cultura.

     Tras una media hora o algo más, aparece el maestro de ceremonias con una hoja y va enunciando los números de los elegidos para la segunda etapa. Recita: “42, 7,…” Entramos y se repite el protocolo de la prueba anterior. Ahora la frase es para concluir. “Que sea lo que Dios quiera”. Así han de terminar todos los relatos micro. Veinte minutos. Nos anuncian que de los 36, en esta nueva fase, sobrevivirán 24. Concluido el tiempo salimos de nuevo para dejar al jurado aislado. Algunas personas portan una cajita de cartón: un paralelepípedo del que emerge una ramita. Es el premio de consolación para los no elegidos. Un madroño para plantar.

     Aparece de nuevo el maestro de ceremonias y recita el número de los 24 llamados a continuar. La suerte nos sigue sonriendo, así que entramos. La pequeña colación tomada en la cafetería nos reconforta para abordar esta tercera etapa. Ahora hay que insertar, cada uno en su escrito, dos palabras obligatorias: alfeizar y mandarina. Para los habitantes de las tierras levantinas, el cítrico y la palabra herencia del islam, son elementos enraizados y entrañables; forman parte de su universo cotidiano. Ahora los supervivientes serán 12.

     Otra pausa para esperar el veredicto. Por el hall, circulan más madroños. Algunos concursantes eliminados han tenido la delicadeza de continuar; acaso acompañando a algún amigo superviviente.  El oficiante aparece de nuevo y recita los 12 números. De nuevo, la Virgen de la Letras se nos aparece y, de su mano, volvemos a la gran sala. Ella se queda fuera para no darme trato de favor, pero su aparición me ha animado. Ahora, según las bases, había que inspirarse en una imagen para componer un relato de la misma extensión y en el mismo tiempo. Nos comunican que a falta de proyector u otro elemento para  tal fin, podemos hacerlo inspirándonos en el jurado. “Podéis hacer con ellos lo que queráis”, anuncia la voz. Siguiendo la tendencia perniciosa en cocina de “crear” platillos basados en el concepto de “deconstrucción”, elaboro un escrito “deconstruyendo” el mito de doce hombres sin piedad, concluyendo  con la transcripción de mis temores ante el fallo del jurado.

     Esta vez la espera es más dolorosa; de esta etapa conclusa saldrán los cuatro finalistas. Nos invade la satisfacción del camino recorrido, pero también la angustia ante el fallo. Se nos antoja más larga la deliberación, aun siendo menos los relatos. Emerge otra vez el conductor del concurso y cita los cuatro números. Estamos entre ellos. Entramos de nuevo los cuatro, entre aplausos de los espectadores supervivientes y gente de la organización. La Virgen de las Letras, esta vez, se mantiene oculta. Es la gran final El tiempo ahora se reduce a 15 minutos y las palabras a un máximo de 50. Hay una frase obligatoria de comienzo: “Quedan quince minutos, cuarenta y cinco segundos y tres milésimas.” En mi borrador, me excedo de palabras y ante la premura de  tiempo, decido escribir en la planilla recortando sobre la marcha y en directo la extensión. Termino, aún podría añadir alguna palabra, pero tendría que intercalarlas y la limpieza del escrito se resentiría. Decido entregarlo así, sin tachones. Me sobra tiempo, repaso y corrijo acentos. Cierro el bolígrafo y lo deposito sobre la hoja, en diagonal, como barrándola. Me quedo mirando al vacío. Suena la voz de fin. Entregamos y salimos.

EL-TERCER-PREMIO-PARA-WEBTras una deliberación ajustada en tiempo, nos invitan a entrar para leer el fallo dentro del salón. Nombran al cuarto clasificado. No soy yo. Sube al escenario, recoge diploma y dos sobres misteriosos: uno con la devolución de la fotocopia de su DNI. y otro con el óbolo. Se presenta y lee su microrrelato. Aplaudimos. Nombran el tercer premio que, ésta vez, sí que soy yo. Recibo y como novedad, doy la mano a todos los miembros del jurado.

MADROÑO-PARA-WEBLos premiados hemos sido cuatro. Una mujer y tres varones, pero la ganadora ha sido ella, la portadora del número 42. Me felicitan, les felicitan, nos felicitamos todos. Me consuelo de no haber ganado el primer premio con un ejemplar de madroño.

 

El Morocho del Abasto

P.D.

La organización, el colectivo Valencia Escribe, se estrenaba en estos oficios. No en vano era su primera convocatoria. Respondieron con eficacia, amabilidad y entrega. Hubo algún cambio con respecto a las bases, pero se adaptaron muy bien; todo vino muy bien rodado; los tiempos de espera fueron razonables.

El Ayuntamiento de Massalfassar tuvo la amabilidad de ceder la sede, incluso envió a la edil de Educación y Cultura, que aguantó hasta el final, formando parte del jurado. El alcalde tuvo a bien clausurar el acto.

A ambos, colectivo y ayuntamiento, vaya mi reconocimiento

LIVRES SUR PAPIER, LIVRES ELECTRONIQUES

LIVRES SUR PAPIER, LIVRES ELECTRONIQUES

 

LIVRE-SUR-PAPIER-PAR-EL-RAYOQUENOCESAVoici une question assez récente, mais qui est devenue tendance et qui a la vocation de s’installer, dorénavant, chez nous pas mal de temps.

Mais pourquoi se pose-t-elle, cette question ? Comme toujours le transport public, n’importe lequel : métro, bus, tramway… nous offre un éventail de données ; véritable champs d’observation pour la sociologie faite maison.

L’observateur attentif constatera que les conversations fléchissent de plus en plus. Presque nul de parle à son voisin de siège. Quelle est la raison ?

Les adolescents, les jeunes, les femmes, les hommes de tout âge portent dans leurs mains un petit instrument à grand écran. La première pensée s’installa dans l’esprit de notre observateur : « On ne lit pas, on ne lit plus ! »

LIVRE-ELECTRONIQUE-PAR--EL-RAYOQUENOCESAMais dans ces petits trajets on rencontre toujours des habituels. « Impossible », pense notre homme. « Voilà ce monsieur à la cravate rouge, toujours un livre à la main et maintenant, lui aussi un écran.

Il tarde encore quelques jours à comprendre que ces petits écrans, liseuses, servent à lire ; elles contiennent des livres… mais… Notre homme pense avec amertume : « Le livre papier est mort ! »

Pour soulager notre sociologue amateur, faudra-t-il avouer que le beau livre papier n’est pas mort, mais légèrement blessé.

Si cette blessure grandisse au profit du numérique et dans cet échange l’on ne perd pas de lecteurs, l’affaire n’est pas si grave.

L'ECRITURE-PAR-EL-RAYOQUNOCESASi l’on examine l’évolution, l’arrivée de vélo n’a pas terminé avec la marche à pied ; l’arrivée de l’automobile n’a point extermine le vélo. Tous les trois partagent les voies publiques. Il y a des risques ! Bien sûr.

Mais restons optimistes ; le piéton parfois devient cycliste et celui-ci devient chauffeur. Le lecteur que a été élevé parmi les livres papier, peut évidemment se plonger dans le numérique et revenir sans crainte sur le papier.

La question se pose dans l’avenir. Les jeunes générations formées dans le numérique, se plongeront-elles de gré aussi dans les ouvrages sur papier ?

La cohabitation des deux supports serait désirable. Mais, est-elle possible ?

Et cette dissertation se termine, comme elle a commencé, avec une question. Restons en devoir d’attendre.

Manuel de Français

ABDUCTION DANS LE SÉBASTOPOL. (SUITE)

ABDUCTION DANS LE SÉBASTOPOL. (SUITE)

(Deuxième partie, il n’ya jamais deux sans trois)

(Je vous recommande de lire le volet précédant qui se trouve à la suite de celui-ci.)

Boulevard_de_Sebastopo-webIl avança, plutôt attiré par une force étrangère à lui que par celle du rejet qu’il venait de souffrir. Sa démarche avait perdu l’allégresse du début, aussi son esprit. Mais il marchait, même si sa volonté ne s’y attachait guère. Cette force l’achemina vers un bout inconnu. Les promeneurs, hommes seuls, l’adressaient, au passage, un sourire malicieux. Un groupe sinistre d’hommes, l’on dirait se livrant à une mystérieuse industrie, occupait le centre de la chaussée sous la lumière jaunâtre d’un réverbère trémulant. Ils s’écartèrent le minimum nécessaire.

Il eut le sentiment de franchir une sorte de douane où les douaniers l’avaient ouvert un étroit couloir qui se boucla derrière lui. Au-delà, le brouillard  semblait émerger  du sol, des joints du pavé. Les réverbères, ici plus faibles, avaient du mal à le percer. Une ampoule versait sa lumière laiteuse sur le seuil d’une portière… Une braise de cigarette émergea  suivie d’une femme sur des hauts talons en négligée noire. C’était le pays des femmes au seuil.

Elles, obséquieuses l’invitaient, en s’appuyant  sur des gestes impudents, à traverser ce rideau laiteux. L’imaginaire de cette éventualité n’entraînait nulle stimulation; bien au contraire, il exprima un dégout effroyable qui le mena, à les ignorer, de crainte qu’on ne l’eût pris pour un niais. Mais cette succession de sentinelles avait l’air de ne s’achever  jamais…

FILLES-DE-SEBASTOPOL-WEBSoudain l’une d’elles, la plus moche, une créature de cauchemar, une vraie dinde s’installa sur ses deux jambes comme poutres au milieu de la ligne  droite et invisible du promeneur. Il essaya d’éviter la collision fatale, mais la créature fit de son mieux pour la provoquer. Comme le cycliste qui a beau éviter la pierre, il l’atteindra… Sans la regarder, il fit sortir sa main droite de la poche dont elle se réfugiait. Mais lorsqu’une main sans contrôle s’avance d’un maître aveugle, le heurtement   survenu devient imprédictible. Celle-ci atterrît sur une matière molle ; le sein droit  de la femme-obstacle.

—Ah comme monsieur s’y connaît en femmes ! Venez avec moi mon chou, je vous ferai la connaissance de mon autre joli sein.

Et en disant ça, elle le prît du bras et l’entrainait vers un cabaret borgne.

Une répugnance extrême le fit tressaillir, mais il eut du mal à se délivrer de la pression des griffes noircies de la matrone. Finalement, il parvint à s’échapper, suivi des injures, l’on dirait de criailles de paon. Il n’avait fait que dix pas, lorsqu’un type à l’allure d’un maquereau rouge, telle était la couleur du complet serré dont il s’habillât, émergea soudain, comme par sorcellerie, et l’invita à une halte.

—Monsieur, ne soyez pas si pressé, fit le maquereau, je vous en prie.

Le promeneur s’arrêta étourdi; plus étonné de la couleur de son habit que de l’ordre reçue.

—Monsieur, continua le maquereau, ce n’est pas élégant chez un honnête homme comme vous, toucher la marchandise et prendre la fuite.

Puis il sortit un petit calepin et un crayon dont il suça le bout.

—Voyons, la maison a ses règles et ses tarifs. Un attouchement…

Tandis l’honnête homme demeurait attentif au bottines dont le singulier personnage se chaussait.

—Voici, comme je vous disais, un attouchement ça fait 40 Euros.

« Elles sont vraiment jolies ces bottines. Et merveilleusement bien cirées », pensa le promeneur.

—Mais 10 Euros de plus et vous pouvez avoir le service complet, monsieur. C’est l’offre du jour.

Le récepteur continua d’admirer les bottines. Il eut même la tentation, une petite perversion, de mettre sa semelle sur elles. «Quel sera ce cirage»?, pensa-t-il.

—Allez donc monsieur  parlez, fit le maquereau.

—Bon c’est un peu cher, mon brave-homme, mais faut-il reconnaître qu’elles sont merveilleuses…

—Je m’en doutais, Scieur, tout de suite je vous ai pris pour un connaisseur.

Comme le promeneur ne faisait le moindre semblant de tirer son portefeuille, le maquereau eut l’obligeance de continuer sa causerie.

—En plus, mon cher monsieur, voyez- vous comme elle pleure ; elle est délicate cette fille…

En effet, la matrone faisait des hoquets pour corroborer les mots de son maitre, deux brigands faisaient l’escorte de celui-ci et notre promeneur arrêté, tout simplement, admirait encore la lueur des bottines qui émergeaient  des jambes de son pantalon vermeil.

Ébloui toujours, comme il vit que le parleur écrivait quelques mots dans son calepin, l’homme qui n’avait point entendu les paroles, mais la musique, tira son portefeuille et découvrit un billet de banque tout à fait nouveau, comme récent sortie de l’imprimerie.

—Votre feuille du calepin, d’abord s’il vous plaît, fit le promeneur.

Étonné de cette demande, le proxénète fit semblant de refuser, mais il appartenait  à ce genre qui se résume comme il suit: billet de banque que je vois, billet convoité. Les brigands se mirent en alerte de crainte d’une mauvaise plaisanterie. Mais le maquereau rouge les soulagea d’un geste, arracha la feuille de son calepin et puis au promeneur:

—Voilà votre feuille, mon maître.

Le maître interpellé prit la feuille, l’empocha et en équitable échange, il offrit un billet de cinquante Euros. Puis il se souvint d’un chiffre: 40 Euros.

—Pour vous la monnaie, mon brave homme.

En disant cela il fit demi-tour.

Comme la stupidité, parfois, provoque l’hilarité, tous les quatre: la vielle fille, le maquereau et les brigands éclatèrent de rire.

Ce demi-tour fut le début d’une rébellion intérieure, encore faible, contre cette puissance qui l’avait plongé dans ce milieu. Cette transition fut rompue par une voix claire mais implorante.

—Monsieur, arrêtez vous!

«Une nouvelle demande d’arrêt, pardi», pensa l’homme.

Le spectacle d’effraya: Une fille fraîche, forte de charpente et de poitrine, courait après lui. Plus étonnant: ses deux seins dans ses mains, elle les offrait.

—Monsieur, suivit la fille, je ne suis point comme celle vieille casserole; venez, touchez! si telle est votre plaisir.

Les yeux épouvantés de l’homme voyageaient de l’exubérance offerte au visage de la jeune femme.

—Ah non, mon Dieu, arrache-moi les yeux…

 (À suivre)

Manuel de Français

ABDUCTION DANS LE SÉBASTOPOL

ABDUCTION  DANS LE SÉBASTOPOL

 

   Boulevard_de_Sebastopo-web  L’homme marchait doucement, guilleret, l’œil polisson. Sa femme demeurait  dans leur chambre d’hôtel sur la vaste place des Halles avec une vue superbe sur Saint Eustache. L’esprit tranquille sans remords, n’agissait-il en honnête homme ? « Chérie, je m’absente  pour une petite heure » l’avait-il annoncé sous prétexte d’une promenade. Et voilà qu’il se promenait. Dans la R. Bergère.

     De la Fontaine des Innocents, la jeune fille, guillerette aussi, l’œil curieux, arrivait et s’approcha de lui. Ils se regardèrent, sourirent et se prirent tout simplement de la main.  La promenade continuait sans hâte, sans un mot. La tête de la fille brulée de pensées :les derniers mots de sa mère restée dans leur chambre d’hôtel : « Ne t’attarde pas ma petite, toi seule, dans les rues, sous le ciel de Paris. »  « Hum, hum… » Et la rengaine de la chanson, pour un instant, presque muette,  affleura à ses lèvres.PA-HALLES-TIOVIVO-CIELO-AZUL-web

     Un homme mûr, est-il mûr un homme à la fin de la quarantaine ?, et une fille printanière marchaient ensemble vers le Boulevard de Sébastopol. N’importe où, en province, ce couple asymétrique aurait fait des histoires, mais à Paris… Paris sera toujours Paris… Ils regardaient tout, la bouche ouverte, émerveillés de la faune urbaine, excessive, entassée dans les ruelles : des élégants, des originaux, des clochards fiers à l’air de princes ; la vie même qui coulait sophistiqué dans les artères de la grande ville qui faisait si peur et éblouissait aux provinciales venus de très loin.

     Une femme habillé en fée apparût soudain, et s’adressa à l’homme, le prît du bras en l’écartant du milieu de la rue.  La main de sa copine glissa de sa main comme un poisson.  La fée lui proposa de visiter un certain atelier et bla-bla-bla… Il voulait rejoindre la jeune promeneuse, mais une horde grégaire de japonais l’empêcha de s’approcher d’elle. La fée bavarde l’avait coincé contre un mur de façade. Du coin de l’œil il aperçût un jeune homme qui abordait sa copine. Avec le dernier brin de politesse qu’il gardait, il pria la bavarde de lui ficher la paix. Bousculé par la foule, il avança vers le jeune homme habillé d’une gabardine chiffonné qui occultait la jeune fille. Désespéré il frappa, l’épaule de l’homme frissonné pour attirer son attention. Le type tourna la tête, puis tout son être, les bras ouverts comme un grand et mince épouvantail. Comme la marée humaine ne cessait point, les bras de l’épouvantail humain devenaient  des ailes d’un moulin en mouvement. Notre homme se faufila de cette machine à frapper, mais de l’autre côté, la jeune fille, tout simplement n’y était pas, n’y était plus. De ses deux poignets il frappa la poitrine de l’épouvantail. « Où est la demoiselle » fit il sans s’arrêter de frapper. Le grand maigre prit les poignets  hostiles de ses mains osseuses et les serra d’une force qu’on n’eût pas cru. Puis il cria : « croyez-vous mon cher monsieur qu’elle est amoureuse de vous ? » Ensuite il vomit une rigolade qui se fit entendre malgré le brouhaha. Son haleine a vinasse, poussa notre homme en arrière contre la foule en mouvement.

      Désespéré, il essaya de marcher contre-courant. Il avait beau lutter de toutes ses forces, il n’avança guère, tout au contraire; il était, de plus en plus, en reculade. Finalement il se laissa trainer par les masses. Comme une locomotive qui perd un fardeau en mouvement, lui devenu fardeau humain, il fut rejeté dans un carrefour  inconnu. Bref, il ne savait point où était-il. C’était l’heure diffuse de la tombée du jour.

     La rue étroite, longue et légèrement tordue se montra devant lui comme une voie d’échappement. Le soulagement d’y trouver un certain dépeuplement exerça sur lui un subit enthousiasme. Un peu de tranquillité pour penser… Évidement, il y avait un rythme différent, un autre tempo où les premières figures qu’il aperçut au lointain, diffusées par une brume irréelle, bougeaient  au  ralenti. Il n’avait pas encore pris connaissance, mais il venait de pénétrer dans l’inquiétante rue de Saint Denis…ABDUCIS

(À suivre)

Manuel de Français

Javier Krahe, el último jalón de su camino.

Javier Krahe, el último jalón de su camino.

 Adios-Javier-Krahe

Y yo que fui a rondarle
la otra noche a Marieta
la bella, la traidora
había ido a escuchar a Alfredo Kraus

Y yo con mi canción
como un gilipollas, madre
Y yo con mi canción
como un gilipollas

Aunque…

Hace tiempo que me importa un comino,
que el último jalón de mi camino
caiga lejos de Roma.
Hace tiempo no juego al acertijo,
tan esdrújulo de un padre y un hijo,
y una blanca paloma.

Sin embargo…

Yo tuve un gran amor durante un chaparrón
y sentí aquella vez tan profunda pasión,
que ahora el buen tiempo me da asco.
Cuando el cielo está azul no lo puedo ni ver,
que se nuble ya el sol, que se ponga a llover,
que caiga pronto otro chubasco.

Pero he de confesarles que…

Mi esposa padece furor uterino,
no damos abasto ni yo ni el vecino.
Y a mí me da pena del pobre Avelino.

Cada dos por tres me invento algún viaje
para reponerme de su amor salvaje
y ella, en cuanto salgo, le ordena que baje.

Ya se rasga su camisón.

Desde el descansillo lo llama: ¡Avelino!
y el hombre respinga, se pone mohíno,
le entra como angustia, maldice su sino.

Lo ves vacilante bajar la escalera
sabiendo de sobra qué es lo que le espera
en cuanto se encierre con tamaña fiera,

desprovista de compasión,

Y por añadidura…

Si el astro loco preside el paisaje
nada es soez
e igual que a ella le viste de encaje
su desnudez
da un espectáculo resplandeciente
de un simple falo,
lo magnifica románticamente
bajo su halo.

Y ella lo ve cual si fuera una alhaja
y lo acaricia
y, pues la luna es de quien la trabaja,
se hace justicia.

Pero después viene el cuarto menguante,
quieras que no
desmereciendo con ello el amante,
compréndelo,
entonces ella me busca por bares
de cara oculta
y vuelvo a ser el primus inter pares,
ella me indulta.

Ahora bien…

Si me obligarais a nombrar una mujer rara en la cama,
pondría, acaso, como ejemplo a la perversa Leonor,
sólo la excita lo textil, lo más sedoso de la gama:
rasos, satenes, terciopelos… lo mejor de lo mejor.

Es una cosa que me llena de estupor
esa pasión por lo textil de Leonor
que al cielo clama.

 

Delirante historia a partir de letras acaso surrealistas, pero casi siempre irónicas de las canciones de Krahe cuyo repertorio incluía traducciones libres de alguna de Brassens.

Javier Krahe nació en Madrid en 1944 cuando Amparito ya era una moza de 22 años. Según cuenta en alguna entrevista se fue al Canadá a los 25 años «por salir de aquí», aunque algunos aseguran que fue tras de Annick, el amor de su vida. Allí holgazaneó, trabajó algún tiempo, en una librería, de la que le echaron por leer. Ironía del destino, ironías con las que amuebló las estancias de sus canciones. A veces el tono subió llegando hasta el sarcasmo, pero siempre sin perder las formas.

Alguien me dijo que un día, en la cama, decorado de algunas de sus canciones, manifestó a su mujer el deseo de  hacerse cantante. A lo que ella respondió que nunca le había oído cantar. Él se defendió alegando que no lo era, pero que quería hacerse cantante. Y ella repreguntó: «¿Y cuanto vas a tardar?». Según le oí después en alguna entrevista declaró que si empezaba en el momento de los hechos, es decir cuando tenía treinta, en unos diez años lo conseguiría, mas antes tenía que aprender a tocar la guitarra.

¿Retranca al más puro estilo gallego, o peculiaridad del personaje? El obituario de un personaje admirado tiende a destacar sus luces más que sus sombras. Si bien el que nos ocupa, de mala fama a decir de algunos, como también la tienen las suegras, ha tenido la ocurrencia de morirse a los 71 años el mismo día que la mía, Amparito, a los 93.

No hay un hilo conductor que los vincule, o si lo hay: de vidas tan dispares, es una de las definiciones de las rectas paralelas, la que los une. Dos rectas que se unen en el infinito. Si el infinito es el día del fin, el de dejar de existir, el de la posibilidad de elevarse del cuerpo terrenal, para ella creyente… Para él, la eternidad en todo caso gracias al cromosoma… Ambos arribaron a ese dilema el mismo día: el 12 de julio de 2015. Recientemente. Él hacia las cinco de la madrugada, tal vez su hora de acostarse; ella un poco más tarde, según el galeno que llegó con mucho retraso, acaso a la hora de elevarse a la eternidad de su credo.

Y siendo tan dispares, ella que solo bebía agua y él la tomaba para las abluciones, ambos en ideas se escoraban a la izquierda, ella sin dejar de rezar a su Dios, desafiando a los que creen incompatible ser de izquierdas y creyente y él fundamentalista ateo.

Mi glosa al trovador de voz inexistente, verso genial, mordaz, fluido y música facilona, se siente balbuceante, débil… Sin tener nada qué ver, al intentar evocarlo, me viene la voz, la imagen, el recuerdo de… Amparito.

Manuel de Français

 

L’INFLUENCE DU FRANÇAIS DANS LE MONDE DU TANGO ET LE MYTHE DE GARDEL (deuxième partie)

L’INFLUENCE DU FRANÇAIS DANS LE MONDE DU TANGO ET LE MYTHE DE GARDEL (deuxième partie)

LUCES-DE-BUENOS-AIRES-2-WEB

L’influence du Français.

Il y a un autre socio-type non nommé : les enfants de bonne famille dits los Niños Bien. Eux, ils voulaient aussi entrer dans la crapule et faire la bombe dans les quartiers populaires. Les niños bien, à différence des compadres et compadritos qui aimaient jouer la chance du couteau, étaient, selon Borges, des scientifiques qui usaient des armes de gâchette. Jusqu’ ici le tango était une dance des quartiers populaires, né dans les bordels et répandu dans les nommés académies de danse, rien à voir avec l’idée qu’on a aujourd’hui d’une académie. Les bourgeois et les classes dirigeantes refusaient absolument de le danser.

LARGO-ADIOS-WEBMais le tango voyage à Paris de la main des Niños Bien. Il a un énorme succès, aussi à Londres, à Moscou… Le pape essaie de l’interdire sous prétexte de lascivité. Mais il s’est installé déjà dans tous les bals de l’Éurope. Et le tango fait son voyage de retour en Argentine, maintenant plus raffiné, plus élégant. Les paroles du début, impudentes, deviennent plus poétiques, même en conservant des mots du lunfardo, l’argot porteño. Et il revient plein de mots du français.

La bourgeoisie de Buenos Aires, qui regardait toujours vers l’Europe, surtout vers Paris, accueille plein d’enthousiasme ce rythme transformé à Paris.

Et le champagne est devenu la boisson du tango. Maintenant l’homme abandonné s’enivrait de champagne, la femme de vie dissolue buvait son champagne.

C’est la fin de ce qu’on appelait le tango de la Vieja Guardia. Pour les puristes, l’ancien tango était mâle, maintenant il leur faisait de la peine. On regrettait qu’on ait changé le sol de boue pour les tapis.

Mais ce qui subsiste c’est la mélancolie, le chagrin, le cafard, la tristesse… Le tango à différence du reste du folklore américain, plein de couleurs, se réaffirme dans sa grisaille. Les poètes du tango, certains hommes de lettres, parfois auteurs dramatiques, sont attirés par l’esthétique du tango. Ils avaient lu les poètes symbolistes français : Verlaine, Rimbaud, Baudelaire… Pour eux comme pour ses collègues français, plus que la couleur, ils embrassaient la nuance ; la nuance du gris.

Les paroles des tangos sont envahies de mots français, parfois adaptés à l’espagnol et ça fait un drôle d’effet cette mixture d’espagnol, lunfardo et français. Mais une mixture charmante.  Par exemple :

Mot français                                    Équivalent                           Sens

Champagne                         Champán

Chansonnier                         Chansonié               Cantante masc. de orquesta

Culotte                                  Culote                       Calzones femeninos

Cocotte                                 Cocote                       Mujer púb. De círculos altos

Garçonnière             Garsonié,Garsonier                        Bulín (en lunfardo)

Grisette                                 Griseta                       Costurera/Joven de condición                                                                                      Modesta, amiga de galanteos.

Mademoiselle                      Mamuasel

Madame                                Madame                    Regente de prostíbulo

Pernod                                  Pernó

Voiture                                  Vuaturé

 

Le socio-type de femme chantée dans les tangos est surtout la Miolonguera et son diminutif Milonguita. Le sens de ce terme correspond à une femme très affectée à la danse, parfois embauchée dans les cabarets pour danser avec les clients. Fait aussi référence aux femmes qui fréquentaient les cabarets qu’on prétend de vie licencieuse. Un autre socio-type c’est la Griseta, jeune ouvrière rêveuse, affectée aux galanteries et aux amours romanesques. Dans un seul tango, Griseta, on la compare avec toutes les héroïnes des romans français. Le tango chante : Mélange bizarre de  Musetta et Mimi qui rêvait de Rodolfo et de Shaunard, extraits du roman Scènes de la vie de Bohème d’Henry Murger.

Il continue : Elle rêvait de Des Grieux, elle voulait être Manon, extrait du roman Manon Lescaut de l’abbé Prévost. El il finit disant, qu’elle n’a pas trouvé son Duval et on lui vaticinait la même chance qu’à Marguerite Gautier, extrait de la Dame aux Camélias d’Alexandre Dumas fils.

Dans cet autre exemple, même Verlaine apparaît.

Escrito en un poema está tu nombre.       Ton nom est écrit dans un poème

Colgada en la pared tu cara buena.          accrochée au mur ton beau visage

Tus cartas escondidas en un cofre,          tes lettres cachées dans un coffret

y en un libro de Verlaine, tus azucenas… et dans un livre de Verlaine tes fleurs                                                                                                                                            de lys

             Le Mythe de Gardel

Gardel-canta-WEBCharles Romuald Gardes, né en 1890 à Toulouse, selon un acte de naissance est arrivé à Buenos Aires avec sa mère Mme. Berthe Gardes, repasseuse de profession. Connue la rivalité entre argentins et uruguayens, ces derniers, récemment l’ont nationalisé uruguayen, né à Tacuarembó, selon certains papiers militaires.

L’ambiguïté et la légende ont toujours accompagné le personnage. Ce qui est hors de doute, c’est qu’il a séjourné pendant son enfance et sa première jeunesse aux alentours du Mercado del Abasto. L’a on le nommait el Morocho del Abasto, expression affective, à peu près comme mignon. Mais il a demeuré aussi à Montevideo.

Chanteur à la voix exceptionnelle, aux registres lyrics, du débout il a été attiré d’abord par les chansons du folklore de la Pampa, après par le tango. Faut dire qu’auparavant, avant l’enregistrement des chansons, les chanteurs chantaient sur des mélodies, des paroles selon leur inspiration. Sauf dans les opéras ou tout était absolument réglé.

Et la révolution se produit. Samuel Castriota, était un compositeur de tango. Il écrit un tango instrumental nommé Lita. Pascual Contursi, devenu parolier, a l’idée d’ajouter des paroles au tango Mi Noche Triste. Carlos Gardel, le mage, envisage l’avenir et décide non seulement le chanter, mais l’enregistrer. C’est la première chanson enregistrée du monde. Cela aujourd´hui paraît une évidence mais c’était une nouveauté : une musique et des paroles, toujours les mêmes, unies par un titre.

GARDEL-ENTERO-WEBTous ceux qui ont écrit sur lui, soit parce qu’ils l’ont connu, soit parce que ceux qui l’ont connu leurs ont appris, avouent qu’il était généreux, noble, ayant un grand sens de la philanthropie. Il ne se vantait jamais d’aider les autres. Tout qu’il avait réussi dans la vie ; jamais il n’oubliait ses humbles origines. Outre que sa voix superbe et sa façon d’interpréter le tango, il était aimé de tous. Outre que le meilleur chanteur du tango, il était le tango même. Cela il l’avait envisagé déjà quand il avouait que les applaudissements n’étaient pas pour lui, mais pour l’art populaire de son peuple que par un pur hasard joyeux, il avait eu la chance de représenter.

À l’époque où personne ne voyageait, il a voyagé partout. Les pays de l’Amérique du sud, les États-Unis, L’Europe… Il s’est produit sur la scène de Paris, sur les cabarets de la Côte d’Azur, Barcelone, etc. À l’époque où personne n’enregistrait, il a enregistré plus de 1000 chansons en vingt ans, dont la plupart tangos, mais aussi des vals, milongas, chansons de la Pampa, Fox trot, même jota.

Il apportait la voix mais aussi quelques paroles et quelques musiques. Il y a quelques partitions signées Gardel, mais il ne savait pas écrire musique. Il tambourinait des doigts, fredonnait les rythmes et quelqu’un écrivait.

Le tango comme l’on a dit est mélancolie, tristesse, cafard… Il exprimait magistralement ces sentiments, mais selon l’avis de celui qui vous parle, il y avait dans sa voix, toujours un peu caché, une certaine allégresse, une espérance. Gardel comme disent les porteños, chante chaque jour mieux.

Il est mort dans un accident d’aviation à Medellín en Colombie. Il n’avait que 45 ans.

Manuel de Français

Juansito Caminador

ALBERTO CONTADOR ES MUJER, EL CICLISMO ES CAMINO O AQUEL GIRO DE 2015.

            ALBERTO CONTADOR ES MUJER, EL CICLISMO ES CAMINO O        AQUEL GIRO DE 2015.

 

    CICLISTAS-2-PAR-MANUEL-GEOMETRA Juan Gris es un hombre que pasa por corriente, no despierta en su deambular especial atención. Como prueba de su normalidad, luce incluso barriguita, jamás provocada por comida rápida; más bien por pitanza continuada y un afecto sincero  al Rioja. Sería un hombre previsible, pero ahí se desmarca del común: no practica siesta de sofá ni se estremece con las evoluciones de los astros del balompié.  Su única pasión en términos deportivos es el ciclismo.

     Desde que ingresara en la dudosa cofradía del mundo laboral, il y a belle lurette (1), ha oído, no pocas veces,  que la mujer para ocupar un puesto cualquiera, ha de demostrar el doble que un hombre que se postule para el mismo. El argumento es falaz, pero como de él están las tertulias llenas, no va a privarse él, hombre normal, de su utilización para ilustrar su exposición.

    ALBERTO-CONTADOR-MANO-DER-WEB Alberto Contador Velasco, natural de Pinto, Madrid, ciclista excepcional, debutó en el Giro de Italia en 2008. Tuvo que incorporarse a toda prisa, interrumpiendo sus vacaciones, lo que no le impidió ganarlo. En 2011 hace su segunda aparición en el Giro y lo gana también. Van dos de dos. En Mayo de 2015, ayer a fecha de este escrito, acabó el Giro de Italia en Milán, como de costumbre, con la victoria absoluta de Alberto Contador. Hasta los niños más pequeños habrán contado 3. Pero, en los papeles oficiales, es su segunda victoria.

     ALBERTO-CONTADOR-MANO-IZQ-WEB¿Qué ha ocurrido? ¿Dónde está la trampa? Sí amigos lectores, Juan Gris me transmite que trampa ha sido: El segundo Giro ha necesitado ganarlo dos veces. Me ruega que, para los que son ajenos al mundo del ciclismo, a modo de recordatorio, amplíe un poco la información. Tras el Tour de Francia de 2010, ganado muy dolorosamente por Alberto Contador, comenzó la caza de brujas. Juan Gris es consciente de que será tachado por dar tal apelativo al proceso, que será interpretado como desvaríos de un forofo… Pero con conocimiento de causa se mantiene y añade que una sustancia fue hallada en una cierta magnitud tras un análisis. Así, los aficionados ciclistas, gentes ignorantes, fuimos instruidos; supimos del clembuterol y del pico-gramo (2). La  sentencia, dos años después, no estableció la presencia de la sustancia como resultado de una auto-transfusión, pero concluyó resolviendo que, si otros ciclistas lo habían hecho, bien pudo él practicar lo propio. Como castigo, entre otras medidas, se le desposeyó de la victoria del Tour de 2010 y del Giro de 2011. Como si tal cosa fuera posible. Esas victorias, más que suyas, ya eran de la gente, de sus seguidores, de los aficionados; de sus paisanos de la patria chica y de la grande; de los que sienten la necesidad de tener un héroe que gana batallas a base de pedaladas, ingenio e intuición. Un héroe que recoge la idea romántica del caballero andante, que ya no mata, tan solo mina la moral del adversario; al que tras la justa se abraza, si éste se deja abrazar.

     ALBERTO-CONTADOR-CABEZA-TRONCO-WEBEl ciclismo, como la caballería andante, es camino. El ciclista, sobre su montura, no disfruta del paisaje; sufre su orografía y su temperatura. Pero es el hilo conductor: las cámaras nos lo muestran. Van del sudor de la cara del esforzado, al paisaje boscoso; de las piernas doloridas, a la marina azul salpicada de blancas velas; del jinete que se cae y sufre, al pueblecito escarpado y pintoresco… De la piedra de la Iglesia, de la Audiencia, del Palazzo, al grupo de gregarios que se inmolan para llevar a sus capitanos unos metros más arriba, unos centímetros antes que el rival. En la línea de meta medio tubular marca la diferencia.

     ALBERTO-CONTADOR-PIERNAS-WEBEl ciclismo moderno se caracteriza por un aporte cada vez mayor de la tecnología. Ninguna de sus pautas queda ajena a dicha implantación: la medicina deportiva, los entrenamientos, las tácticas de competición, el material, el equipamiento y mucho más. Tras la implantación de los pinganillos, el ciclista está constantemente conectado con su director deportivo. Se diría que, cada vez más, está condenado a ser un mero ejecutante de las órdenes recibidas. Pero afortunadamente, todavía, hay un hombre al otro lado de la emisora del director deportivo. Un hombre que tiene que dar pedales; que sufre, que llora, que cae y se levanta, que celebra la victoria. Incluso que admira y respeta al adversario.

     Y excepcionalmente surge alguno, que entre el griterío de la gente, el miedo a fracasar, las órdenes de su director… escucha entre las voces solamente una, conversa con el hombre que siempre va consigo(3), analiza la situación y reacciona según su genio le da  a entender. Y se produce el valor añadido: el espectáculo. La gesta ya no es deportiva, o no lo es tan solo; es épica, es digna de ser cantada y Juan Gris así me lo pide.

     Una avería mecánica en un momento delicado. La caballería enemiga lo advierte y lanza sus huestes al galope. Estas acciones siempre hallan aliados que comparten intereses o que sencillamente negocian la venta de la piel del oso. Ah, pero el oso no se pierde en lamentos; manda a los suyos a que le lleven lo más lejos posible y cuando éstos se desfondan, toma las riendas y el protagonismo. La ventaja ya es de un minuto. En ciclismo un minuto es un mundo. Todavía lo es más a pie de puerto, pero no un puerto cualquiera. Es el mítico, el terrible Mortirolo, con rampas de hasta un 18%.

     Es el momento del hombre solo, del atleta excepcional, cierto, pero sobre todo del genio, del mago, que de lo improbable hace lo posible. Sin ninguna certeza, con la sola fuerza de su inspiración y del corazón que, por complicados resortes, hace las  piernas mover. Los dedos actúan sobre los mecanismos: cambios, desarrollos, frecuencia y todo en su conjunto. La remontada, muy poco a poco, se va produciendo. Delante un equipo organizado y algunos invitados interesados, atrás un hombre solo. Pero la orografía y el ritmo se imponen. De los de adelante se van descolgando corredores como un rosario. Nuestro llanero solitario los va recogiendo y acercándose cada vez más a la cabeza, al capitán enemigo.

     Pasa en medio de un grupito, las rampas son ya las máximas. Por delante ya solo quedan tres, nada menos que el segundo y el tercer clasificado y un invitado. El segundo clasificado Mikel Landa tira de su teórico jefe de filas un Fabio Aru que ya tiene dificultades en seguirle. Contador les alcanza y les ataca; se va de los dos, pero sólo un poco. Mikel Landa se recupera sin dificultad. Coronan el puerto del Mortirolo de 1854 metros de altitud. No se ha terminado aún la etapa; hay que bajar el puerto e iniciar el ascenso al puerto final donde está la meta.

    ALBERTO-CONTADOR-3-GIROS-WEB Pero eso ya es otra historia. No es esta una crónica deportiva. Juan Gris me insiste en el cantar; en el cantar de gesta. El viaje a Milán como metáfora de otro ancestral a Ítaca, lleno de peligros, donde el Odiseo con su ingenio, su anticipación, su visión y también con su sufrimiento, que al igual que el esfuerzo es preceptivo dosificar, racionalizar, se culminó. Sin ganar una sola etapa, pero sí la batalla final.

     El Giro 2015 ya está ganado. Para la oficialidad es su segundo Giro, pero ha necesitado ganarlo dos veces. El argumento es falaz, pero diremos que Contador es mujer.

     Ideólogo:       Juan Gris

     Escriba:         Manuel de Français

(1) Además es un afrancesado redomado y gusta salpicar su prosa de términos franceses. El que nos ocupa hace referencia al mucho tiempo que ha pasado

(2) Un pico-gramo es la billonésima parte de un gramo.

(3) Antonio Machado en el recuerdo.

L’INFLUENCE DU FRANÇAIS DANS LE MONDE DU TANGO ET LE MYTHE DE GARDEL.

LE FRANÇAIS DANS LE MONDE DU TANGO ET LE MYTHE DE GARDEL.BOCA-DEL-RIACHUELO-PINTADO-WEB

(Extrait de la conférence offerte en petit comité par Manuel de Français à l’École de Langues de Valencia le 22 May 2015)

(PREMIÈRE PARTIE)

PRÉSENTATION  

……………………….. Le francophone espagnol est d’une race coriacée ; une race de résistance. La plupart parmi nous, on est des gens d’un certain âge. On se bat avec la langue toute une vie ; on ne la maîtrise pas encore, mais on continue… La lutte continue.

Étant établie la qualité de l’audience, vous me permettrez que je ne présente pas le sujet de mon intervention ; il va se présenter tout seul.

Gardel-canta-WEBINTRODUCTION

(On écoute la tango Anclao en Paris chanté par Carlos Gardel, musique de Guillermo Barbieri et paroles de Enrique Cadícamo)

 

LA GENÈSE DU TANGO

TANGUERA-1-WEBLorsque un troupeau de déshérités de la fortune se livra à de des chants d’orgies d’amour  et machisme effrénée…  Brutal, n’est-ce pas? Une autre définition: lamentation des cocus, des trompés. Mais si vous voulez une autre plus douce, plus raffinée: Une pensée triste qui se danse.

Le tango est né dans le faubourg de Buenos Aires. Mais dans le faubourg le plus miteux, le plus misérable, même dangereux ; dans l’embouchure de la rivière Matanza-Riachuelo qui débouche dans le fleuve de la Plata.

Cette embouchure, nommé Boca del Riachuelo, est dans l’origine du nom du quartier de la Boca, un quartier bas qui souffrait des inondations à cause d’un phénomène appelé la Sudestada. La Boca est le quartier le plus célèbre dans la genèse du tango, mais  il y a aussi le quartier de Barracas, un faubourg plus éloigné encore du centre-ville.

Le tango au début était une musique et une danse ; il n’avait pas de paroles. Ce n’est pas le but de cette conférence établir d’une façon technique son évolution. Il suffira de dire que c’est une danse et une musique d’emprunts. Il se dérive directement de la Milonga laquelle à des apports des danses des noires dites Candombe et de rythmes européens soit la Polka Polonaise, la Contre-danse Espagnole et d’autres. Ce qui nous intéresse c’est la sociologie, le contexte sociale qui origine sa naissance et développement.

Dans la deuxième moitié du dix-neuvième, Buenos Aires souffre la plus grande arrivée d’immigrants de toute l’histoire. Pas seulement à Buenos Aires. Aussi de l’autre côté de l’estuaire de la Plata, la capitale uruguayenne Montevideo. C’est pour ça que pas mal d’auteurs parlent d’une culture Porteña ou Rioplatense. Ils arrivent des européens, surtout des italiens, des espagnols, des allemands, aussi des français et d’autres. La plupart étaient des jeunes hommes. Certains fuissent de la misère, d’autres de la justice, mais tous cherchent améliorer leur vie. Mais il y a aussi l’immigration intérieure. Les gauchos et les noirs libres, habitants de la Pampa deviennent urbains. Toute cette foule se rencontre, se mélange dans les faubourgs. Ce sont tous des gens pauvres, misérables, déshérités de la fortune comme l’on a dit au début.

Il faut improviser des habitations pour cette avalanche humaine. La spéculation foncière  qui a suivi l’extension urbaine force les immigrants à s’entasser dans des taudis, los conventillos en espagnol argentin. Ces immeubles de rapport, anciens bâtiments abandonnés qui d’habitude ouvraient sur une cour intérieure, espace à la fois de solidarité et de promiscuité, ont été redistribués pour accueillir  le plus grand nombre de personnes.  Des pièces de 4 pour 4 mètres parfois sans fenêtre étaient occupées soit par familles, soit par groupes d’hommes seuls. Pourquoi d’hommes seuls, peut-on se demander ?

Voyons le cadre : Les autochtones, descendants des espagnols habitaient le centre-ville et les quartiers à peu près convenants de la ville. Ils mènent leur vie convenable aussi, selon la tradition chrétienne et des habitudes disons victoriennes. La femme est attaché à l’homme par le mariage et a pour but les fonctions   de tradition : soigner l’homme, s’occuper de la demeure, procurer la descendance etc. C’étaient les classes dirigeantes. Mais il y avait aussi les pauvres qui se mêlaient aux immigrants européens.

Ceux, comme on a dit étaient surtout des hommes jeunes que les navires européens vomissaient dans le port.

Les immigrants intérieurs, les gauchos chassés de la Pampa sont devenus convoyeurs de troupeaux, de bestiaux. Puis, la plupart se sédentarisent et exercent leur principal talent : l’abattage des bœufs. Mais devenus sédentaires, certains s’encanaillent. Apparaissent les nommés Compadres ou Compadrones dont leur habilité au couteau les rend individus respectés, souvent des chefs de bande ou garde de corps. Vêtus toujours de noir comme évocation de l’Espagne ancestrale ; le foulard blanc était sa seule note qui contrastait avec sa tenue. Ils étaient respectés par tous, même par la police.

Ils sont le modèle d’une pâle imitation : les Compadritos, un socio-type absolument urbain. Il n’a pas connu la Pampa et il est parfois plus volontiers souteneur que garde de corps. Son affection et sa recherche du paraître le rend efféminé. Il n’est pas respecté comme son modèle ; il cherche toujours la bagarre ; le couteau dissimulé dans sa manche. Mais il est un individu gai et bon vivant.

BACANES-WEBUn énorme taux d’hommes et très peu de femmes ! Les femmes y trouvent une voie, un ascenseur social. Parmi ces classes pauvres , miteuses, il n’y avait pas de mariage. Les unions étaient de fait. Les hommes n’avaient pas des ressorts légaux pour attacher les femmes. Si elles trouvaient qu’un homme leur cassait les pieds, tout simplement elles trouvaient un autre. Et qu’est-ce que cela a à voir avec le tango ? Tout ! Le tango, jusqu’au début du vingtième siècle était un rythme, une musique, une danse ; adopte des paroles. Ruptures douloureuses, jalousie, tromperies, en somme ; douleurs que les femmes produisent dans l’imaginaire collectif des hommes abandonnés. L’ingratitude féminine était déjà connue, mais la nouveauté dans la plupart des paroles, c’est que maintenant c’est la femme qui rompe la relation et cherche un nouvel amour.  Dans ces circonstances, les hommes, auparavant faisaient la même chose qu’on fait aujourd’hui : le ridicule !

L’abandon de l’homme n’est plus une souffrance individuelle, elle devient une menace collective ; elle peut arriver à n’importe qui. Les détracteurs  du tango simplifient en affirmant : le tango, lamentation de cocus.

Alors la femme devient un idéal rêvé. Les paroles reflètent les différentes attitudes contre le désabusement. Des réactions violentes : l’homme tuait la femme et parfois son nouvel amant. Prétention d’indifférence ; passivité en attendant que le temps soigne la blessure ; l’autodestruction acceptant la culpabilité en se livrant à l’alcool… Et une autre grande nouveauté : l’homme pleure ; les larmes ne sont plus privilège de femme. Parfois ils rêvent de la tombée de la femme. Ils leur vaticinent un futur de solitude, soit ils leurs offrent un pardon non demandé.

Manuel de Français

Juansito Caminador

Images et dessins (signés) : Manuel Geómetra

Documentation :

-Todotango.com       -histoire.presse.fr                            -histoire-tango.fr

-Des centaines de tangos écoutés, surtout de : Carlos Gardel, Roberto Goyeneche et Malevaje.

Aznavour en Madrid-2015

Aznavour en Madrid-2015

 

UN-HOMME--UN-EDIFICE     Hay cosas que no debieran ser. Un ejemplo: programar un concierto de Aznavour en un palacio de deportes, rebautizado con el poco atractivo nombre de Barclayscard Center, aunque sea en Madrid; no pega, chirría.

Pero ¿qué quieren?, el Escribidor de Bitácoras es mitómano y decide ir. Es una ocasión añadida para volver a la Corte, lo mismo que Aznavour, unos treinta años después. El barrio es tranquilo, aledaños del eje viario Doctor Esquerdo. Como la fatiga es grande, el taxi le deja ante la fachada del recinto. El Escribidor ha seguido a la “vedette” (en francés tiene otras connotaciones) en el Forum de Liège, en el Palais de Congrès de Paris, en el Liceu de Barcelona… Este edificio da ganas de llorar. El acceso no es por donde todos creen, sino por otra fachada, donde nadie cree, pero es. Ante ésta, un grupo de jóvenes sub-veinte en actitud de sentada pasiva… Más tarde le apuntan que quizás estén esperando para ciertos conciertos. Bueno, confiemos en el interior.

Tras el control de entrada, un recorrido similar al realizado por el exterior, hay que ejecutarlo ahora por el interior. Pero además, hay que bajar niveles y niveles, hasta un cierto inframundo. Se accede por un lateral a la gran sala donde una gran neblina recuerda a una clásica velada de boxeo de una película de cine negro, en blanco y negro. Las partículas contaminantes ascienden hasta una bóveda de un cielo también negro.

Los espectadores que más han pagado tienen derecho a ubicar sus posaderas sobre incómodas sillas numeradas y agrupadas en filas, unidas entre sí por bridas. En un mundo al revés, los de entrada más económica sobre butacas, pero a más de un centenar de metros. En cada recoveco hay una siniestra barra de bar que sirve bebidas en contenedores de plástico a precio de cafetería de la Plaza Mayor. Jóvenes boy-scouts han reciclado su mochila en depósitos ambulantes de cerveza, cola u otros refrescos de los que ofrecen un manguerazo,  se deduce que a precios similares a los anteriores. Simpáticas muchachas y algún mocito, de la organización, se muestran obsequiosos para localizarte tu ubicación. Naturalmente aceptan propinas, pero no las imponen como en salas con más pretensiones en París.

Hay quienes visten sus mejores galas para finalmente sentarse sobre sillas más propias de verbena popular. Algunas damas en grupo de a tres, sin sus  galanes, seguramente poco sensibles a la Chanson, comparten, como probablemente sus hijas harán a la misma hora, litronas de plástico.

La casi inapreciable presencia de jóvenes y niños; sí queridos lectores: en otras latitudes se han visto familias enteras, tiene varias lecturas. Una, quizás algo rebuscada, aduce que el francés, como lengua, no forma parte del imaginario colectivo; se sabe el país próximo geográficamente, pero en el que se puede hacer valer la lengua única: el inglés. ¿Es peregrina esta teoría? Probemos con otra: el personaje, de edad provecta, gran conocido de los mayores de 50 años en España, es un perfecto desconocido de los más jóvenes; es un viejo. Pero hay una tercera: el chansonnier se cotiza más que una estrella del rock. Los que cuentan aforos aseguran que tan sólo unas 4.000 localidades, de las 5.000 posibles se ocuparon.

LE-CONCERT-1Pero atención, la luz escasa se convierte en penumbra azulada y los músicos, se instalan. Sin tiempo para contarlos, se adivinan ocho bultos, aparece, con paso lento pero firme; erguido y flaco, el divo. Los aplausos, preludio y anticipos de los venideros rompen el silencio sobrevenido. Saluda brevemente con el gesto y arranca la primera canción: Les Émigrants, una letra densa, complicada de seguir; tous ensemble, repetía el estribillo. Aplausos. No tarda en hacer su primer parlamento, asegurando que no puede hablar español, parce que vous parlez trop vite (porque ustedes hablan demasiado rápido). Ironía de un nonagenario que canta su canción Désormais, a una velocidad imposible, pesadilla de los practicantes del karaoke.

LE-CONCERT-2Ese parlamento, tan temprano, analizado en el conjunto del concierto es avis rara; no habló casi, pero cantó. Una hora y 45 minutos, sin interrupción, sin dar signos evidentes de fatiga, sin intentar las  proezas de cuando era un jovencito de apenas ochenta años, cuando al final de su canción Emmenez-moi, evolucionaba como una peonza ante un atónito auditorio. Entró en la dinámica de una canción en francés, una en español, sin errar en la letra, gracias a un sistema que le ayuda, asegura en las entrevistas.

LE-CONCERT-3Si de clásicos en sus espectáculos hablamos, cantó con su hija Katia: Je voyage; interpretó su personal La Bohème, con lanzamiento final del lienzo con el que limpiaba unos imaginarios pinceles de bohemio pintor; dobló al lenguaje de los signos Mon Émouvant Amour, acompañado de una corista que se hizo protagonista: Claude Lombard.

El viejo trovador, hoy como siempre, no solo canta sino que interpreta sus canciones. Nuevo parlamento en francés para proclamar que sus colegas “de métier” no se han atrevido a tratar el tema… Suenan los compases inconfundibles, preludio de Comme ils disent, donde comunica con una contención gesticular exquisita, para quién no entienda el francés, la historia de amor homosexual, imposible. Tras los aplausos concluye, en su último parlamento, que el arte debe de tratarlo todo, no solo en el cine, la pintura y la escultura, sino que también la Chanson ha de hacerse eco.

LE-CONCERT-4Ha sonado ya su Venecia sin ti, en español, una de las más aplaudidas, pero son sus temas más recurrentes, los que más conmueven, esto es; el paso del tiempo, irrecuperable; la pérdida de la juventud que huye; la pérdida del amor… El escenario es su medio, lo domina, se resiste a no demostrar que algo queda de un torrente de voz… que como el amor… también se está yendo y aparece, aunque discreto, el gallito inoportuno. Pero es en el tono quedo, acaso un nuevo experimento suyo, con la sola compañía de su gran pianista clásico, casi de su generación, donde se reinventa y estremece.LE-CONCERT-5

No hubo bises. Salió, reapareció, volvió a salir y a reaparecer, saludó y aplaudió al público. El público en pie, se obstinaba, con su aplauso sin pausa, en conmover su viejo corazón. Pero la luz rompió la penumbra azulada y el respetable se dio por vencido.

El Escribidor de Bitácoras permaneció en su silla de verbena hasta que la mayoría hubo desfilado. Volvió a caer la neblina de una velada de boxeo, pero ya no la vio.

 

Manuel de Français

 

LA CHANSON FRANÇAISE À L’ÉCOLE DE LANGUES

LA CHANSON FRANÇAISE À L’ÉCOLE DE LANGUES

 

Que por mayo era por mayo,BAILARINA-WEB

cuando hace la calor,

cuando los trigos encañan

y están los campos en flor,

cuando canta la calandria

y responde el ruiseñor,

cuando los enamorados

van a servir al amor;

(Complainte du Prisonnier, Anonyme.)

 

Début de mai, les examens sont là, certes, mais…C’était un 5 mai, le dernier 5, jeudi. Un spectacle superbe c’est produit sur la scène de la grande salle de la vieille École de Langues à Valencia. Et qui était là ? La chef du département de français, une prof de français, trois élèves de français d’un certain âge ou d’un âge certain et un petit nombre de personnes, environs cent ou presque, la plupart des gens hors de l’école. Ou étaient les gens  de l’école ; d’où venaient ceux d’ailleurs ?

TRIO-DE-INICIO-WEBAprès les mots de bienveillance de la Chef, la maîtresse de cérémonie, Eva Adam, professeur de français à l’Université Polytechnique  de Valencia, a invité tous les présents à faire un parcours, fort personnel, autour de la chanson française , ses lumières, mais on s’est plongé aussi dans ses coulisses.

Elle a fait appel aux musiciens, sans lesquels rien ne serait possible, et ils ont émergé. Joan Vallés, guitarre et voix, coiffé d’une casquette à la française ; Arcadi Valiente, clavier, un courageux aux doigts vertigineux. Ils ont commencé par Ma liberté de G. Moustaki. Après Joan Vallés a pris la parole, en parfait espagnol, pour présenter Le Métèque, selon lui la plus connue des chansons de Moustaki. Enrico Macias et sa chanson La France de mon Enfance, a été le prétexte nécessaire pour avouer qu’il est un francophone né au même pays qu’Enrico. L’un des grands moments a été La Bohème de Charles Aznavour et, aussi d’Aznavour, Je voyage, chantée avec une jeune fille, Paula-Yvonne Blanquer Adam, que la présentatrice, sa mère, a présentée pleine d’émotion.VALLES-ARCADI-PAULA

La soirée avançait, elle avait commencé à 18,30 ; la présentatrice présentait, Joan chantait et Arcadi maîtrisait un clavier, presque de jouet ; on se demande ce qu’il aurait fait avec un vrai piano… On a vécu La Vie en Rose et l’hymne à l’Amour avec la môme Piaf, on s’est déchiré de désespoir  en suppliant  Ne me Quitte Pas, tandis qu’une jeune danseuse, Irene Izquierdo, renforçait les paroles de Jacques Brel.CON-BAILARINA-WEB

Le parcours a été fort personnel, comme on a annoncé au début ; il nous a manqué Georges Brassens, et si bien on a pu accepter Francis Cabrel en revanche d’autres grands absents, on se demande si dans ce voyage, Céline Dion avait ses bagages. Étonnant, n’est-ce pas ?

Une grande idée et un spectacle prodigieux… Et on termine comme on a commencé. Si quelqu’un n’a pas été nommé, on demande pardon ; on ne connaît pas tout le monde, mais ou étaient les gens de l’École ?

 

Manuel de Français

Photos

Ximo Rodríguea

Manuel Geómetra